Aunque el resultado fue corto, los dirigidos por Reynoso fueron inteligentes y no pasaron grandes contratiempos para mantener una ventaja sumamente valiosa en su debut en la Concachampions.
La Máquina tiene en bandeja de plata la eliminatoria ante el Forge, por lo que el partido de vuelta luce como un mero trámite antes de instalarse en los Cuartos de Final.
Ahora, Cruz Azul tiene la obligación de reencontrarse con la victoria en la Liga desde este mismo fin de semana cuando visite a los Diablos Rojos en el Nemesio Diez.
