Central Córdoba supo entonces cambiar el chip. Ya no era tiempo de brillar, sino de resistir con inteligencia. Apareció la solvencia de Alan Aguerre, que transmitió seguridad desde el fondo y ordenó cada repliegue. También se destacó José Florentín, figura clave en el mediocampo para recuperar, enlazar y animarse a pisar el área rival.
El equipo santiagueño tuvo sus chances de liquidarlo, como aquella acción clara de Florentín a los 21 minutos del complemento, bien resuelta por Jesús Camargo. Y aunque en los últimos minutos sufrió más de lo deseado, supo defender con el corazón un triunfo vital.
Con este resultado, Central Córdoba suma siete puntos y lidera su grupo por encima de Liga de Quito y Flamengo. La victoria toma aún más valor si se recuerda que es la primera participación del club en la Libertadores, y que venía de dar el gran golpe en el Maracaná.

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