EFE

Cristiano Ronaldo, con zurdazo en un córner botado en el ';86, sirvió para que Portugal empatase frente a Holanda, que se había adelantado en el ';17 gracias a un potente chute de Kevin Strootman.

La estrella del Real Madrid suma así 40 goles como internacional absoluto, apenas uno menos que el legendario Eusébio y a siete de Pauleta, el máximo goleador de la historia de la selección.

Portugal mereció un mejor resultado en el amistoso ante Holanda, especialmente por su notable segundo tiempo.

Los lusos, que encararán los próximos meses dos decisivos encuentros valederos para el Mundial del 2014, ante Irlanda del Norte e Israel, recibieron además excelentes noticias de su principal rival para el torneo de Brasil.

La derrota de Rusia en la propia Irlanda del Norte sirve para que Portugal siga líder del grupo F, aunque con un partido menos y aún sin depender de sí misma.

Con tres indiscutibles fuera de combate por lesión -Joao Moutinho, Raúl Meireles y Nani-, Portugal mantuvo su esquema táctico 4-3-3 y su tendencia a ceder la posesión del balón a selecciones potentes como la liderada por Arjen Robben y Robin Van Persie.

Cristiano Ronaldo, con libertad total para moverse en todo el frente de ataque, fue el faro de su selección. Participó en la mayoría de las maniobras ofensivas y provocó una amarilla al central Bruno Martins, al que se encaró por la dureza con la que empleó.

Algo desacertado, pero siempre disponible para sus compañeros, el futbolista del Real Madrid firmó un cabezazo flojo y un libre desviado y marcó un tanto en claro fuera de juego durante un primer periodo con pocas ocasiones.

Holanda, que perdió frente a los lusos en las fases finales del 2004, 2006 y 2012, se mostró dispuesta a llevar el timón del encuentro.

Sin habérselo trabajado demasiado, una internada de Jeremain Lens acabó en un centro a la media luna del área, donde el medio de la Roma, Kevin Strootman castigó a Beto, portero del Sevilla, con el zurdazo que abrió el marcador en el 17.

Aparte de la diana, la dinamita ofensiva de la ';Oranje'; se limitó a unas cabalgadas de Robben y a la intimidatoria presencia dentro del área de Van Persie, a quien el joven central luso Neto ató con varios cortes a ras de suelo y por alto.

A falta de claras oportunidades, el libreto de Louis Van Gaal sirvió al menos para mantener un cierto orden en un conjunto renovado respecto al Mundial del 2010 y el Europeo del 2012.