Custodiado por dos elementos de seguridad, dos amigos, pero sin nadie en especial, así llegó el futbolista del Cristiano Ronaldo, a la Caja Mágica' para ver una jornada del Abierto de tenis de Madrid.
Aunque parecía que nada lo perturbaba, el portugués, incluso se dio el tiempo de bromear con sus compañeros del Real Madrid el defensa Pepe y el mediocampista Toni Kroos, situados a una fila de sus asientos.
Después de ello, CR7 se sentó en los lugares que año con año ocupaba en compañía de la modelo Irina Shayk.
Al disfrutar del partido de Rafael Nadal y Simone Bolelli, el futbolista, entre las pausas, se dio el tiempo de tomarse fotografías con las personas que reconocieron al astro del futbol; así como de platicar con sus vecinos' para intercambiar opiniones del juego.
Sin embargo, por momentos Cristiano se notó desolado, pensativo, revisando su celular y sin mayor interés en lo que sucedía en la cancha de tenis.
