Después de una auténtica toda de tiro a la portería son éxito, Cruz Azul se marchó al descanso con la presión del resultado y en la translación, cuando el público cementero exigió la salida de Brayan Angulo, fueron Santiago Giménez y Ángel Romero los elegidos por Juan Reynoso para corregir el rumbo del partido.

Y así fue, pues el ariete paraguayo mostró garra para pelear un pelota fuera del área y colgar un centro preciso a la llegada de Ignacio Rivero, quien venció por fin a Acevedo con un cabezazo colocado al 63.