Señores, llegó la Novena. Nadie apostaba por ellos en enero, pero Cruz Azul recuperó su grandeza con Juan Reynoso y son campeones del futbol mexicano 23 años después. 

Las lágrimas volvieron hacerse presentes en los rostros de la afición cementera, pero en esta ocasión fueron de una inmensa alegría. 

Pero como toda gran historia, la afición cementera tuvo que sufrir y pensar en los fantasmas del pasado antes de festejar, pues Santos arrancó el partido con lo mejor que tiene al frente y a los 37 minutos enmudeció al Coloso de Santa Úrsula con un verdadero golazo de Diego Valdés.

Al finalizar la primera mitad los rostros eran de frustración entre los asistentes, pero todo cambio en la reanudación cuando el “soy celeste, es un sentimiento” comenzó a retumbar.