La tendencia por tener patos domésticos como animales de compañía comienza a generar preocupación entre especialistas, quienes advierten que podría repetirse el llamado “efecto Nemo”, fenómeno que ocurre cuando una especie aumenta su demanda después de volverse popular por algún acontecimiento.
Este comportamiento ya se ha observado anteriormente con los peces payaso tras el estreno de la película Buscando a Nemo y con los perros dálmatas luego del lanzamiento de 101 Dálmatas.
Ahora, el auge del pato Merlín ha provocado un incremento en la compra de patos domésticos, situación que fue señalada por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México a través de la Gaceta UNAM.
Los expertos recuerdan que, aunque estos animales pueden parecer una mascota sencilla de cuidar, requieren atención constante, un espacio adecuado y una inversión económica que muchas personas no consideran antes de adquirirlos.
¿Cuánto cuesta mantener un pato doméstico?
Tener un pato en casa implica gastos relacionados con su alimentación, salud, higiene y las condiciones necesarias para que pueda vivir adecuadamente.
El alimento balanceado especial para patos representa uno de los gastos principales y puede tener un costo aproximado de entre $200 y $400 pesos mensuales, dependiendo de la calidad del producto y la cantidad que necesite el animal.
En cuanto a la atención médica, una revisión veterinaria anual puede costar entre $300 y $600 pesos por consulta. Este monto puede aumentar si el pato presenta alguna enfermedad o requiere atención de emergencia.
Para mantener limpio el espacio donde habita, es necesario adquirir materiales para el lecho, como viruta o paja, cuyo gasto puede ir de $100 a $200 pesos al mes.
Además, la adecuación de un lugar seguro para el animal, que incluya elementos como un pequeño estanque y cercado, puede representar una inversión inicial variable según el tamaño y los materiales utilizados, con costos que parten desde $1,500 pesos.
También deben contemplarse gastos adicionales como vitaminas, desparasitantes y productos de limpieza, los cuales pueden sumar entre $100 y $200 pesos mensuales.
Cuidados necesarios para que un pato doméstico tenga una buena vida
De acuerdo con el doctor Oscar Daniel González Santana, académico especialista de la UNAM, un pato doméstico necesita un espacio amplio, seguro y preferentemente al aire libre, además de contar con acceso permanente a agua limpia para beber y nadar.
El animal requiere un estanque o recipiente donde pueda sumergirse, ya que esto ayuda a mantener su plumaje en buenas condiciones. Su alimentación debe estar basada en pienso especial para patos, vegetales frescos y granos, evitando alimentos como pan o productos procesados.
El área donde permanezca debe conservarse limpia y seca, con materiales como viruta o paja que deben cambiarse con frecuencia para reducir el riesgo de infecciones.
También es necesario protegerlo de posibles depredadores y de temperaturas extremas, proporcionándole sombra durante los días calurosos y refugio cuando haga frío.
La convivencia también es importante para su bienestar. Los especialistas recomiendan que los patos puedan relacionarse con otros ejemplares o, en caso contrario, recibir suficiente interacción con las personas.
Las visitas periódicas con un veterinario especializado en aves permiten detectar enfermedades a tiempo y mantener al día tratamientos como desparasitación y vacunación.
Además, se recomienda revisar constantemente sus patas y pico para identificar heridas o infecciones, así como ofrecer actividades que estimulen sus comportamientos naturales, como explorar o buscar alimento.
¿Es buena idea tener un pato como mascota?
Los especialistas señalan que adoptar un pato implica asumir una responsabilidad a largo plazo, ya que su bienestar depende de recibir cuidados adecuados durante toda su vida.
Oscar Daniel González Santana destacó que antes de incorporar uno al hogar es necesario analizar si se cuenta con las condiciones necesarias para ofrecerle una vida saludable y segura.
Estos animales pueden vivir más de diez años, por lo que requieren compromiso, tiempo y recursos económicos constantes para cubrir sus necesidades.
Tener un pato como mascota implica contar con espacio suficiente para que pueda moverse, dedicar tiempo a su limpieza, alimentación y convivencia, además de estar preparado para cubrir gastos veterinarios y de mantenimiento.
