Con el regreso a clases programado para el próximo 31 de agosto, de acuerdo con el calendario de la Secretaría de Educación Pública (SEP), las familias comienzan a preparar útiles, uniformes y mochilas para el nuevo ciclo escolar. Sin embargo, además de revisar que los estudiantes lleven todos sus materiales, especialistas advierten que también es importante prestar atención a cuánto pesa la mochila y de qué manera la cargan diariamente.

Una mochila demasiado pesada o utilizada de forma incorrecta puede generar dolor, incomodidad y alteraciones en la postura, especialmente entre niñas y niños que todavía se encuentran en etapa de crecimiento. El problema puede aumentar cuando los estudiantes transportan diariamente libros, cuadernos, dispositivos electrónicos, alimentos y otros objetos que terminan convirtiendo la mochila en una carga considerable para su espalda.

El médico fisiatra Antonio Barbosa explicó que el cuerpo funciona mediante un sistema de palancas y que someter constantemente las articulaciones a un peso excesivo puede ocasionar diferentes molestias, particularmente cuando esa carga se concentra sobre la espalda.

Una mochila demasiado pesada puede generar dolor, incomodidad y alteraciones en la postura / Magnific

“Si tú colocas peso o sobrepeso en alguna de sus articulaciones, en este caso de tu espalda, y lo estás cargando constantemente, usted puede llevar a diferentes tipos de lesiones, incomodidades”, señaló.

¿Cuánto debe pesar la mochila de un niño?

Una de las principales recomendaciones para evitar problemas durante el regreso a clases es comparar el peso de la mochila con el peso corporal del estudiante. De acuerdo con Barbosa, existe un estándar que establece que la carga debería representar únicamente entre el 10% y 15% del peso corporal del menor.

Esto significa que un estudiante de 30 kilogramos debería transportar una mochila de entre 3 y un máximo aproximado de 4.5 kilogramos.

“Si estamos hablando que el niño pesa 30 kilos, los máximos serían entre 3 kilos y 4 kilos y medio”, explicó.

La carga debe representar únicamente entre el 10% y 15% del peso corporal del menor / Especial

La recomendación coincide con información difundida previamente por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que ha señalado que las mochilas escolares deben pesar menos del 15% del peso del niño. El problema, de acuerdo con el especialista, es que existen casos en los que la cantidad recomendada puede llegar a triplicarse por todos los materiales que los estudiantes llevan diariamente.

Por esta razón, una de las medidas que los padres pueden adoptar antes de salir de casa consiste simplemente en revisar diariamente qué objetos son realmente necesarios, evitando que libros, cuadernos u otros materiales que no serán utilizados permanezcan dentro de la mochila.

¿Cómo debe utilizarse correctamente una mochila escolar?

No solamente importa el peso. La forma, distribución y posición de la mochila sobre la espalda también son importantes para reducir las molestias asociadas con su utilización cotidiana.

La forma, distribución y posición de la mochila sobre la espalda también son importantes / Magnific

Barbosa recomienda utilizar mochilas que tengan dos tirantes para los hombros y, de ser posible, correas adicionales a la altura de la cintura que permitan distribuir mejor la carga. Asimismo, debe evitarse llevarla demasiado abajo.

“La mochila debe tener dos sujetadores que se tomen de los hombros y también hay cinchos a nivel de la cintura. No debe traerla colgando por debajo de los hombros, sino más o menos a la altura de lo que llamamos los omóplatos”, indicó el especialista.

Los tirantes tampoco deben apretarse excesivamente, pues podrían comprimir estructuras nerviosas de los hombros y generar parestesias, es decir, sensaciones como hormigueo, entumecimiento o pérdida temporal de sensibilidad.

Otro aspecto fundamental es cómo se acomodan los útiles dentro de la mochila. Los objetos que tengan mayor peso deben colocarse lo más cerca posible de la espalda, mientras que aquellos más ligeros pueden distribuirse en los compartimentos exteriores.

“El material que se utiliza, que son los libros o las tablets y todo lo que se encuentra dentro de ello, lo más pesado bien pegado a lo que sería la columna y lo más ligero fuera de la columna”, indicó.

Los padres pueden revisar periódicamente la altura de los tirantes / Magnific

¿Qué problemas puede provocar una mochila demasiado pesada?

El especialista señaló que uno de los principales aspectos que deben vigilarse son las alteraciones posturales, debido a que el cuerpo del menor puede comenzar a modificar su posición para compensar el peso que transporta.

Entre los problemas mencionados se encuentran cifosis, escoliosis, molestias cervicales, dolor de espalda, hiperlordosis y lumbalgia. Esto no significa que cualquier mochila pesada produzca automáticamente estas condiciones, pero una carga excesiva o mal distribuida puede favorecer molestias y cambios posturales que requieren valoración.

“Las alteraciones posturales es lo que más va a estar afectando”, afirmó Barbosa.

Por ello, los padres pueden prestar atención a señales visibles en sus hijos. Si el estudiante comienza a caminar demasiado encorvado, inclinado hacia uno de los lados o manifiesta dolor recurrente después de cargar su mochila, la recomendación es acudir con un especialista para realizar una valoración.

¿Es malo cargar la mochila de un solo lado?

Otro hábito que debe evitarse es cargar constantemente la mochila utilizando únicamente uno de los hombros, ya que esto provoca una distribución desigual del peso y obliga al cuerpo a realizar compensaciones para mantener el equilibrio.

Barbosa explicó que esta práctica puede generar diferencias en la tensión muscular y provocar que la parte superior de la espalda se lateralice. Por ello, utilizar correctamente ambos tirantes permite distribuir de mejor manera la carga.

“Si tú ves de frente a cualquier persona, pues debe haber una columna derecha, pero vemos cómo serpentea o es una ‘S’ la columna en vez de que esté derechita y eso se llama escoliosis”, explicó.

Además de observar cómo transportan sus útiles, los padres pueden revisar periódicamente la altura de los tirantes, pues conforme los menores crecen o cambia la cantidad de materiales que llevan a la escuela será necesario realizar ajustes.

¿Qué hacer si un niño presenta problemas de postura?

Cuando existe sospecha de alguna alteración postural, Barbosa recomienda realizar primero una evaluación profesional de la columna, cadera, rodillas y pies, en lugar de comenzar ejercicios sin conocer el origen del problema.

Después de la valoración pueden establecerse ejercicios específicos de fortalecimiento muscular, estiramiento y percepción corporal, dependiendo de las necesidades de cada menor.

El especialista también destacó que practicar actividades recreativas y deportes desde edades tempranas contribuye al fortalecimiento muscular y puede ayudar a desarrollar mejores hábitos posturales.

“Las actividades recreativas, las actividades deportivas son bien importantes desde pequeños”, señaló.

¿Cómo evitar problemas con la mochila durante el regreso a clases?

De cara al próximo ciclo escolar, la recomendación para las familias no consiste únicamente en comprar una mochila resistente o de determinado diseño. También es necesario vigilar diariamente cuánto pesa, qué objetos contiene, cómo están distribuidos y de qué manera la utiliza el estudiante.

Mantener la carga dentro del rango recomendado de 10% a 15% del peso corporal, utilizar ambos tirantes, colocar los objetos pesados cerca de la espalda y evitar llevar materiales innecesarios puede disminuir la carga que reciben los menores durante sus traslados.

Además, observar cambios en la manera de caminar o pararse puede ayudar a identificar oportunamente alguna molestia. Con el regreso a clases del 31 de agosto, revisar la mochila puede convertirse en una medida sencilla para cuidar la espalda y postura de niñas, niños y adolescentes durante todo el ciclo escolar.