Luego de concluir de manera sumamente exitosa su segunda etapa como presidente operativo de las Águilas del América, Héctor González Iñárritu compartió pasajes memorables de su trayectoria en la institución de Coapa. Durante una entrevista, el experimentado directivo revivió una de las anécdotas más peculiares ocurridas a principios de siglo durante el armado del plantel azulcrema.
Iñárritu relató que la incorporación del histórico atacante chileno Iván Zamorano se dio gracias a la recomendación de su compatriota Fabián Estay. Tras cerrar las negociaciones con el exfutbolista del Inter de Milán, la directiva acudió al vestidor para presentar de forma oficial al flamante refuerzo estrella ante el resto del grupo.
Sin embargo, el recibimiento en el vestidor tomó un tinte particular por la personalidad irreverente de Cuauhtémoc Blanco. Mientras se cambiaba de calzado, el ídolo de Tepito soltó una de sus picantes bromas al gritar en voz alta: “Ya no vengan a robar”, mensaje que provocó una reacción inmediata y firme por parte del delantero sudamericano.
La contundente respuesta de Zamorano y su legado azulcrema
Lejos de tomar la frase como un simple chiste, Zamorano encaró la situación con categoría y dejó en claro el profesionalismo con el que defendería los colores de las Águilas. El chileno le recordó su brillante recorrido por Europa con el Real Madrid y el Inter, asegurándole al referente mexicano que venía con el compromiso total de salir campeón en México.
“Iván se voltea y le dice 'oye, que te quede claro, yo no he robado en ningún lado, estuve en Real Madrid, fui Pichichi, estuve en el Inter, soy seleccionado, y te voy a demostrar que vengo como profesional y a cumplir y ser campeón con el América'”, rememoró González Iñárritu sobre la firme contestación del ariete andino.
Curiosamente, ambos futbolistas no coincidieron sobre la cancha en ese momento, ya que Blanco salió cedido al Valladolid de España. Durante ese periodo, Zamorano asumió la responsabilidad de ser el referente de área del equipo, consolidándose rápidamente como un líder positivo dentro del grupo gracias a su jerarquía y disciplina.
La historia le terminó dando la razón al goleador chileno, quien se convirtió en una pieza fundamental para que la institución rompiera una sequía de títulos de liga en el Verano 2002. De esta manera, aquella tensión inicial entre dos grandes referentes quedó registrada como una simple anécdota dentro de la rica historia del conjunto de Coapa.

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