Por Daniel Vázquez.
La tamaulipeca Edith de Leija Sánchez se convirtió en una de las mexicanas que hacen historia en la primera temporada de la Women’s Pro Baseball League (WPBL), el nuevo circuito profesional de béisbol femenil en Estados Unidos.

Logo de los Boston Hunters | IG:@edith_delesan22

Originaria de Aldama, la tercera base debutó con Boston Hunters el pasado 2 de agosto y conectó un imparable en su presentación, con lo que comenzó a escribir un nuevo capítulo para el béisbol femenil mexicano. 

Hay sueños que se cumplen y, aun así, cuesta creer que realmente los estás viviendo. Desde que era una niña soñaba con jugar beisbol profesional y, algún día, hacerlo en Estados Unidos. Hoy puedo decir que estoy viviendo ese sueño”, expresó Edith en entrevista para RECORD.

Edith de Leija | IG:@edith_delesan22

La tamaulipeca llegó a la WPBL después de una trayectoria que incluye participación con la Selección Mexicana, dos campeonatos de la Liga Mexicana de Softbol y el reconocimiento como una de las mejores terceras bases del mundo tras el Mundial de 2024. 

Su presencia forma parte de un hecho inédito para el béisbol mexicano, pues nueve jugadoras nacidas en México integran los rosters de la temporada inaugural de la liga profesional estadounidense.

Edith de Leija | IG:@edith_delesan22

Además de Edith, las mexicanas que participan en esta primera campaña son Diana Ibarra con New York Heights; Rosi del Castillo y María José Valenzuela, con Boston Hunters. 

Para Edith, regresar al béisbol después de varios años dedicada al softbol representó uno de los principales retos antes de llegar al profesionalismo estadounidense. “Sí estuvo complicado porque tenía mucho tiempo sin jugar beisbol. Todo es diferente: la mecánica, la pelota, pero trabajé muy duro para lograr acoplarme de nuevo al beisbol”, señaló.

La jugadora tamaulipeca también tiene claro que su objetivo va más allá de haber cumplido el sueño de jugar profesionalmente en Estados Unidos. Ahora busca mostrar su mejor nivel, aprovechar cada oportunidad y mantenerse entre las jugadoras consideradas para las siguientes temporadas de una liga que apenas comienza y que tiene margen para seguir creciendo.

Después de tantos años de preparación, Edith vive una nueva etapa de su carrera con la responsabilidad de representar a México y de abrir camino para las nuevas generaciones. “Cada vez que me pongo un uniforme también llevo conmigo a México. Representar a mi país es un orgullo inmenso y una responsabilidad que asumo con todo el corazón”, afirmó.