Todo parece indicar que los rusos encontrar una nueva forma de divertirse cuando el frío los azota.
Al más puro estilo del Curling, deporte que se practica en los Juegos Olímpicos de Invierno, el cual trata de hacer que un disco llegue a cierto punto, los habitantes de Rusia adaptaron esta disciplina pero con coches.
Los participantes hacen que un vehículo listo para ir al deshuesadero llegue hasta alguna marca colocada sobre un piso congelado, mientras uno intenta conducirlo para tratar de no chocar.
Debido a que los coches no tienen freno, la única forma de parar es cuando se estrellan con los demás vehículos de otros participantes, lo que hace que los concursantes y espectadores se diviertan.
