REDACCIÓN RÉCORD
El campeón de la MLS tuvo un día distinto en el futbol. Beckham salió al terreno de juego con los ojos tapados y, valiéndose del resto de sus sentidos, jugó una cascarita con el equipo británico paralímpico.
El futbolista aprendió a maximizar el resto de sus sentidos para poder moverse en la cancha y al momento de cobrar un penal, no fue hasta el tercer intento cuando logró marcarlo.
