He dicho en innumerables ocasiones que la afición mexicana es la número uno del mundo, pero no tiene límites y a veces hay una terrible confusión entre alegría y fiesta, y los excesos que regularmente no llevan a nada bueno. Lo de anoche me parece exagerado. Bueno, hasta un niño fue claro al decir que es una "salvajada" y que muy probablemente eso denota "miedo".
Sinceramente, y sé que no va a gustar esto que voy a escribir, tristemente la afición mexicana quiere salir a como dé lugar a sacar todas las frustraciones arrastradas en lo particular y con su afición al futbol. Nos queremos hacer los chistosos y caemos en ese "valemadrismo" donde no se conocen los límites. Hay que tener mesura en todo. Luego vienen las grandes frustraciones que nos dejan sin palabras y en medio del llanto. Ojalá esta noche gane México, pero ojalá también los mexicanos sepan celebrar sin caer en los típicos excesos donde la diversión va más allá de una acción natural, sino en un "valemadrismo" sin ataduras.
La hora no ha llegado
Aunque muchos estén emocionados con lo que vive la Selección Nacional, recordemos que en esta ronda NO se juega el famoso quinto partido. En caso de avanzar y posiblemente enfrentar a Inglaterra, ese sí es el objetivo que por muchos mundiales ha buscado la Selección Nacional.
Molesta mucho cuando se hablan las verdades; es real que México ha tenido, en su último juego, una buena actuación frente a una Chequia que al final lucía cansada y arrastrando los pies por la altura de la Ciudad de México. Hoy enfrentar a Ecuador será diferente. Los ecuatorianos son un sinodal importante para un combinado mexicano que no convence, pero gana, y esto último, en este tipo de torneos, es muy importante.
Paraguay y Marruecos, el ejemplo
¿Alguien pensaría que Paraguay iba a dejar fuera a Alemania? Quizá Marruecos tenía más posibilidades con Holanda, pero lo cierto es que ambas selecciones dejaron hasta el último aliento en la cancha, mientras que Holanda y Alemania quedaron a deber. El futbol ha evolucionado tanto que se ha visto el crecimiento de representativos que antes eran triunfos cantados y hoy pelean de tú a tú con las grandes potencias.
Joshua Kimmich, jugador alemán, aceptó que su selección no merecía avanzar por lo que había mostrado en los juegos de grupo, pero llama la atención cuando afirma que la derrota ante Paraguay fue ante un equipo que no está entre las potencias del mundo. Y es cierto, sólo que el señor Kimmich no acepta que tuvieron más garra, actitud y, por momentos, futbol para irse a la serie de penales donde los guaraníes ganaron.
Guadalajara y Monterrey, aprobadas
Un aplauso para las organizaciones en Guadalajara y Monterrey.
Ambas sedes terminaron su "participación" con buenas notas, lo que habla de que México en temas de organización se pinta solo. Ahora sólo restan dos partidos en la Ciudad de México y nuestro país habrá entregado con notas altas la logística de una Copa del Mundo que ha sido un éxito para los nuestros, pero que más allá deja en claro que el futbol no se puede improvisar, porque en el caso de Estados Unidos y Canadá la fiebre futbolística simplemente no sucedió.
Qué bueno que México vuelva a mostrar su cálida cara al mundo y deje en claro que acá se puede disfrutar tranquilamente la justa más importante del mundo. En México la gente es muy cálida y amistosa, y eso debe hacernos sentir muy orgullosos ante el mundo.
