REDACCIÓN RÉCORD

México necesita revivir en la Copa Confederaciones ni más ni menos que ante el anfitrión Brasil. Para ello recurrirá a tres jugadores que ya saben lo que es ganarle a dicho contrincante: Aldo de Nigris, Javier Aquino y Raúl Jiménez.

EN BÚSQUEDA DE LA DECENA DE GOLES

Si logra recuperarse de su dolencia, el nuevo delantero y refuerzo de Chivas desea conseguir sus 10 anotaciones con la casaca verde desde su debut en el 2010 en la victoria frente a Bolivia (5-1) correspondiente a un amistoso en San Francisco.

Su primera diana con la Selección cayó el 5 de junio del 2011. En aquella ocasión El Salvador sufrió su olfato, al colocar el segundo a los 58 minutos del triunfo por 5-0 en la Fase de Grupos de la Copa Oro 2011. El último se lo metió a Jamaica (0-1), en lo que hasta ahora ha sido el único éxito del cuadro de José Manuel de la Torre dentro del Hexagonal Final.

Estuvo en el 0-2 del año pasado con el que se doblegó a la ';Verdeamarelha'; el año pasado. Con la Selección contabiliza mil 243 minutos y un total de nueve tantos.

AQUINO Y JIMÉNEZ POR SU PRIMERA ';VEZ';

Ambos apenas rayando los 23 años, tanto el volante de Villarreal y el ariete del América anhelan estrenarse en las redes con la Mayor. El ex cruzazulino arrastra mayor experiencia, pues lleva 16 cotejos (941 minutos) contando tres de la Copa América 2011; en tanto, Jiménez apenas siete (185';).

El par formó parte de aquella generación que se colgó la histórica Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Londres (1-2), tras doblegar a los brasileños. De hecho, el oaxaqueño asistió a Oribe Peralta para abrir el camino hacia la gloria.



Además de estar invictos contra Brasil, De Nigris, Aquino y Jiménez pertenecen a una nueva ';Raza de Ataque';: a la del Nike Hypervenom.

La Copa Confederaciones reúne al mejor talento del mundo: porteros, defensas, medios y delanteros. Todos hoy en día deben de ser algo más que eso: depredadores que se ';devoren'; la cancha de un extremo a otro. Este especimen requiere de un trío de habilidades: engaño mortal, agilidad que cambie el juego y un ataque letal.

Nike Hypervenom le proporciona un chasis de nylon comprimido de tachones que ofrece un movimiento con el que se siempre se parte en ventaja ante los rivales; un ajuste anatómico que se adapta a la forma natural del pie y permite un ágil desplazamiento; una hipersensible y suave parte posterior del zapato que posibilita un control sin igual, entre más beneficios.

El instinto de De Nigris, Aquino y Jiménez les dicta que para pasar por encima del Pentacampeón del Mundo no hay mejor arma que el Hypervenom.