Hace 26 años, su vida cambió por completo luego de convertirse en víctima de un ataque con ácido en Colombia. Desde entonces, la mujer ha enfrentado un largo proceso médico que incluye 87 cirugías, además de dificultades económicas que actualmente le impiden continuar con algunos de los procedimientos que necesita.
Córdoba, originaria del departamento del Chocó, volvió a contar su historia durante una entrevista con Caracol Radio, donde explicó que las secuelas de aquella agresión continúan afectando su vida y su salud.
¿Cómo ocurrió el ataque?
El hecho se remonta a cuando María Consuelo llegó a Bogotá desde el departamento del Chocó junto con quien entonces era su esposo. Una noche, el hombre regresó a la vivienda asegurando que había sido víctima de un robo y llevaba consigo una botella de aguardiente.
Sin embargo, el líquido que contenía el recipiente no era alcohol, sino ácido. Cuando Córdoba bajó al primer piso, el hombre le arrojó directamente el contenido de la botella en el rostro.
En ese momento, la mujer no sabía qué sustancia había recibido. Pensó que se trataba de aguardiente, pero segundos después comenzó a sentir un intenso ardor y corrió hacia una pila de agua para intentar limpiarse mientras el agresor escapaba.
“Me la tiró en la cara. Cuando me tiró eso en la cara y me fue absorbiendo, me empezó a arder”, recordó durante su conversación con Caracol Radio.
¿Qué ocurrió después de la agresión?
El propietario de la vivienda trasladó a María Consuelo al Hospital Meissen, donde recibió suero y morfina para atender las graves quemaduras y controlar el dolor.
Posteriormente fue llevada a la unidad de quemados del Hospital Simón Bolívar. Ahí permaneció internada durante dos años y atravesó buena parte de su recuperación sin la compañía de familiares o personas conocidas.
Ante la situación que enfrentaba, médicos del hospital realizaron una colecta para ayudarla a conseguir una habitación cercana al centro médico. Durante ese periodo, Córdoba comenzó a colaborar en el cuidado de niños y también organizó rifas para obtener recursos.
¿Cuántas operaciones ha enfrentado?
Las lesiones provocadas por el ácido marcaron el inicio de un proceso de reconstrucción que se ha extendido durante más de dos décadas. En los 26 años posteriores al ataque, María Consuelo ha sido sometida a 87 cirugías para intentar reconstruir su rostro y atender las diferentes complicaciones derivadas de las heridas.
La agresión le provocó la pérdida de varias estructuras de su rostro y también afectó su respiración. La propia Córdoba explicó que quedó “sin nariz, sin boca, sin mentón, sin nada”.
¿Por qué ya no puede continuar con sus operaciones?
Después de las intervenciones realizadas en el Hospital Simón Bolívar, María Consuelo recibió la noticia de que ya no podían realizarle más cirugías dentro del proceso que había recibido en esa institución.
De acuerdo con su testimonio, todavía necesita procedimientos de cirugía plástica, pero estos tienen un costo que actualmente no puede cubrir.
“Las que faltan son plásticas. Y las plásticas cuestan dinero, y yo de dónde”, cuestionó la mujer al hablar sobre la falta de recursos para continuar con su recuperación.
¿Cómo consigue dinero para sobrevivir?
Actualmente, Córdoba recurre a pedir dinero en distintos puntos de Bogotá. Entre los lugares a los que acude se encuentran las plazas de mercado de Abasto, Restrepo y Paloquemao.
También llegó a utilizar el sistema TransMilenio para solicitar apoyo económico, pero dejó de hacerlo debido a la gran cantidad de personas que realizan actividades similares dentro de los autobuses.
La mujer explicó que actualmente existe una fuerte competencia entre quienes solicitan dinero, venden productos o piden ayuda en el transporte público, por lo que decidió dejar de hablar cuando utiliza TransMilenio.
¿Ha recibido apoyo del Gobierno colombiano?
María Consuelo aseguró que no ha recibido las ayudas gubernamentales que necesita. Según su testimonio, desde hace dos años dejó de recibir un bono de alimentos y afirmó que tampoco ha contado con apoyo mediante subsidios o para obtener los medicamentos que requiere.
Además, señaló que enfrenta problemas de anemia, una situación que se suma a las complicaciones físicas y económicas que ha experimentado durante los últimos años.
¿Cuándo comenzó a considerar la eutanasia?
La posibilidad de acceder a la eutanasia no es nueva para María Consuelo. Desde hace varios años contempla esta alternativa como una forma de poner fin al sufrimiento que ha enfrentado después del ataque.
En 2017, durante la visita del papa Francisco a Colombia, la mujer tuvo la oportunidad de encontrarse con él y hablarle sobre su situación. Para entonces, ya había considerado la eutanasia.
De acuerdo con el relato de Córdoba, el pontífice le pidió que no recurriera al procedimiento y le aseguró que recibiría apoyo para continuar con las cirugías que todavía necesitaba.
“Era una promesa de Dios y que Colombia me iba a ayudar”, recordó sobre las palabras que, según su testimonio, le expresó Francisco.
Sin embargo, con el paso de los años, María Consuelo asegura que las condiciones que esperaba no llegaron y que continúa enfrentando dificultades para acceder a los tratamientos y recursos necesarios.
¿Ya tiene autorización para la eutanasia? Sí. Capital Salud, la EPS encargada de su atención médica, confirmó que María Consuelo cuenta desde hace cuatro años con autorización para realizarse el procedimiento de eutanasia.
La aclaración surgió después de que sus declaraciones sobre su intención de acceder a la muerte digna comenzaran a generar atención pública. La EPS informó que estableció comunicación directa con la mujer para conocer su situación y verificar la información que había trascendido públicamente.
Capital Salud precisó que María Consuelo no está esperando una nueva autorización para realizar el procedimiento y que la decisión final corresponde exclusivamente a ella, en ejercicio de su voluntad y de su derecho a morir dignamente.
La institución también aseguró que continuará acompañándola y que ha recibido diversas atenciones médicas durante estos años, incluidas intervenciones quirúrgicas relacionadas con las lesiones que sufrió en el ataque.
¿Qué ha dicho María Consuelo sobre su situación actual?
A sus 58 años, la mujer continúa enfrentando las consecuencias de una agresión que ocurrió hace más de dos décadas. Actualmente utiliza una máscara artesanal que lleva prácticamente todo el tiempo para proteger las cicatrices de su rostro de la exposición al sol. Además, utiliza tubos en la nariz para facilitar su respiración.
“La máscara la uso a diario las 24 horas porque tengo la cara muy cicatrizada”, explicó.
A pesar de las 87 cirugías a las que se ha sometido, María Consuelo afirma que todavía necesita atención especializada y procedimientos para mejorar sus condiciones de vida.
Por ello, nuevamente hizo un llamado para recibir apoyo y poder continuar con su recuperación.
“Ya son 26 años con el rostro así”, expresó la mujer al pedir ayuda para conseguir una vida en mejores condiciones.
El caso de María Consuelo Córdoba vuelve a poner en el centro de la conversación las consecuencias que pueden permanecer durante décadas después de un ataque con ácido, así como las dificultades económicas y médicas que enfrentan las víctimas para acceder a tratamientos reconstructivos y llevar una vida digna.

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