Eugenio Pizzuto busca volver a convertirse en el jugador que se espera; el mediocampista del Atlante se está convirtiendo en una de las grandes revelaciones del Apertura 2026 al marcar en las dos primeras jornadas del torneo, primero frente a Necaxa y después contra el América; sin embargo, detrás de este gran inicio existe una historia marcada por lesiones, frustraciones y oportunidades que parecían haberse escapado.
A sus 24 años, el canterano de Pachuca parece haber encontrado el escenario ideal para demostrar el talento que alguna vez lo colocó como una de las mayores promesas del futbol mexicano.
El debut que cambió por completo su carrera
Pizzuto se dio a conocer en el Mundial Sub-17 de Brasil 2019, donde fue capitán de la selección mexicana que alcanzó el subcampeonato del mundo. En seis partidos jugados, metió un gol tras haber jugado cerca de 550 minutos; su actuación le valió el Balón de Bronce de la FIFA como el tercer mejor jugador del torneo y lo convirtió en uno de los futbolistas con mayor proyección del país.
Sin embargo, el 25 de enero de 2020, el día que debutó en primera división, terminó convirtiéndose en una pesadilla, debido a que apenas ocho minutos después de ingresar al terreno de juego sufrió una fractura de peroné y una luxación de tobillo, una lesión que lo alejó de las canchas durante varios meses y frenó por completo su crecimiento.
Europa no fue el trampolín esperado
Pese al duro golpe, el Lille de Francia apostó por su talento y lo fichó en el verano de 2020. Incluso formó parte de la institución que conquistó la Ligue 1 y la Supercopa de Francia, aunque nunca logró disputar un solo minuto con el primer equipo.
Posteriormente, buscó una nueva oportunidad con el Braga de Portugal, pero la historia fue similar. Entre la falta de continuidad y las decisiones técnicas, permaneció lejos del protagonismo, acumulando más tiempo en equipos filiales que en el primer equipo.
En 2023 regresó a México con Tigres, aunque tampoco logró consolidarse, ya que apenas disputó cuatro partidos oficiales con el primer equipo, quedando nuevamente relegado.
Atlante, el equipo donde volvió a creer
Su carrera dio un giro cuando llegó al Atlante. Tras recuperar ritmo durante la última etapa del club en la Liga de Expansión, Miguel Herrera le dio confianza para convertirse en uno de los pilares del regreso de los Potros de Hierro al máximo circuito.
La respuesta no pudo ser mejor, ya que Pizzuto marcó el primer gol del Atlante en su regreso a la Liga MX frente a Necaxa y una semana más tarde volvió a aparecer con el tanto del empate ante el América.
Además de sus dos anotaciones, el mediocampista se está convirtiendo en el equilibrio del equipo en la mitad de la cancha, aportando recuperación de balón, salida limpia y llegada al área rival.

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