Fuego se combate con fuego. Sí, los Diablos Rojos están urgidos de nuevas glorias, pues el pasado, más que un grato recuerdo, se ha convertido en una pesada losa. Sin embargo, la ilusión arde a tal grado que las llamas del infierno por una sequía de nueve años podrían apagarse.
Con un vibrante inicio de temporada, los Pingos no sólo vencieron y apalearon a su máximo rival, Tigres, sino que lo humillaron históricamente con 45 carreras en tres partidos. El impulso del espectacular arranque lleva a la novena escarlata a pensar que este año es su año.
El de los Mochis, Sinaloa, quiere hacer una buena temporada este año y, por ello, desde el domingo ya piensa en los Sultanes de Monterrey.
"Vamos a Monterrey, un equipo fuerte que siempre nos da esa pelea, vamos a tratar de ir juego por juego y tratar de hacer lo mejor posible para traernos más victorias en esta gira. Sacar todas las series en esta temporada, eso es lo importante, pero solo nos vamos a concentrarnos en el juego de mañana", finalizó.
