Llegar a la NFL puede parecer un sueño inalcanzable, pero no imposible. Para el coach mexicano Diego Ortíz, su filosofía es clara: “Si tus sueños no te asustan, no son lo suficientemente grandes”. Con esa mentalidad, el capitalino dejó a su familia y su país natal para llegar la élite de su deporte favorito, a pesar de los obstáculos y sacrificios.

Ahora, siete años después de comenzar su camino, Diego ha cumplido uno de sus grandes sueños, ya que esta temporada ha trabajado como asistente del coach de corredores de los Indianápolis Colts, en donde ha ayudado a que Jonathan Taylor explote su ataque terrestre y tenga una de las mejores temporadas de su carrera.

La historia de Ortíz es especial, no solo por ser un ejemplo de esfuerzo y superación, sino porque es el primer entrenador nacido en México que forma parte del cuerpo técnico de la liga. Su amor por el futbol americano ha estado presente desde niño; sin embargo, su sueño realmente comenzó a tomar forma cuando tuvo la oportunidad de ser entrenador de un equipo de jóvenes muy talentosos, a quienes, más que enseñarles a jugar, buscaba inculcarles valores.

 

“Todo empezó cuando comencé a coachear en México, en el Club Gamos al sur de la CDMX. Los últimos tres años que estuve ahí tuve la fortuna de ser el coach de una categoría infantil muy, muy talentosa”, recordó el capitalino en una entrevista exclusiva con RÉCORD.

“Intentaba establecer ciertas ideas y formarlos como personas, más allá de como jugadores; inculqué el valor del trabajo duro y la lucha por los sueños, luego llegó un punto en el que me di cuenta de que tanto había hablado de esto, que me tocó a mí mismo hacerlo realidad”, explicó.

Fue entonces cuando Diego decidió irse a Estados Unidos y encontró una maestría en Ciencias y Administración del Deporte en la Universidad de Texas Tech, una escuela que le atraía tanto por su equipo de futbol americano como por el entrenador en jefe, Kliff Kingsbury, a quien Ortíz admiraba.