Djokovic llegó el 5 de enero a Australia -país con una dura política de inmigración- con una exención médica por no vacunarse, pero los agentes de aduanas le denegaron el visado y fue retenido en un hotel de Melbourne mientras sus abogados presentaron un recurso ante un tribunal australiano, que ordenó el lunes su puesta en libertad.
ERRORES HUMANOS
En el comunicado, el tenista también apuntó a su agente por cometer involuntariamente un "error humano" al rellenar el casillero sobre los viajes que realizó el deportista en los 14 días previos a su llegada al país oceánico, al no declarar un desplazamiento entre España y Serbia.
