Cody Bellinger conectó un poderoso jonrón, pero Justin Turner creyó que había sido atrapado por Raimel Tapia, por lo que corrió de regreso a la primera base mientras que Bellinger corrió a su lado. El blooper causó sonrisas en la banca de los Dodgers, pero al final terminó por cobrar factura y la corona de la novena angelina fue abollada apenas en su primera incursión en la temporada de transición de la pandemia de coronavirus.