Durante muchos años, América fue sinónimo de fichajes de alto impacto, ya que la directiva azulcrema acostumbró a romper el mercado con la llegada de futbolistas consolidados a nivel internacional, una política que le permitió mantenerse como protagonista constante del futbol mexicano y conquistar seis títulos de Liga MX en los últimos 16 años, incluido un tricampeonato.

Nombres como Iván Zamorano, quien llegó procedente del Inter de Milán en 2001; Claudio López, fichado desde la Lazio en 2004; y Salvador Cabañas, contratado en 2006, marcaron una época dorada para el club. A esa lista también se suman jugadores como Oribe Peralta, pieza clave en dos campeonatos; Christian Benítez, campeón de goleo y de la Liga MX; y Giovani Dos Santos, cuya llegada generó gran expectativa, aunque nunca pudo consolidarse.

Iván Zamorano celebrando una anotación con las Águilas | MEXSPORT

Los refuerzos del América no responden

La realidad actual es muy distinta. En el Apertura 2026, América únicamente incorporó al colombiano Óscar Perea, extremo que llegó tras disputar 26 partidos y marcar apenas dos goles con su anterior equipo. Además, el club apostó por el regreso de futbolistas como Emilio Lara, Isco Ramírez y Esteban Lozano, sin concretar la llegada de una figura que ilusionara a la afición.

A esto se suman varias apuestas que no terminaron funcionando. Rodrigo Dourado dejó el club para convertirse en jugador de Juárez después de varios torneos sin lograr consolidarse, mientras que Vinicius Lima también está cerca de salir tras registrar únicamente un gol en 20 partidos y apenas 562 minutos disputados.

Uno de los casos más llamativos fue el de Allan Saint-Maximin. El francés arribó procedente del futbol de Arabia Saudita después de destacar con el Newcastle en la Premier League y estaba llamado a ser el futbolista diferente del equipo; sin embargo, su paso por Coapa terminó siendo discreto, con apenas tres anotaciones en 16 encuentros antes de abandonar la institución.

Allan Saint-Maximin, exjugador del América | IMAGO7

Los pocos refuerzos que sí dieron resultados

Los futbolistas que mejor resultado ofrecieron en los últimos años fueron Julián Quiñones y Kevin Álvarez. El delantero naturalizado mexicano fue pieza fundamental en el bicampeonato del América gracias a sus goles y actuaciones decisivas, mientras que Kevin tuvo un buen rendimiento durante sus primeros torneos, aunque actualmente perdió protagonismo dentro del esquema azulcrema.

En contraste, otros elementos tampoco lograron cumplir con las expectativas. Víctor Dávila llegó con la etiqueta de goleador, pero las lesiones y la irregularidad le impidieron consolidarse. Igor Lichnovsky, por su parte, nunca encontró continuidad entre problemas físicos y situaciones extracancha.

La situación también alcanza a Veiga, quien apenas suma dos participaciones de gol en 17 encuentros, y a Cristián Borja, cuyo rendimiento todavía no termina por convencer a la afición ni a la directiva.

Julián Quiñones en un partido de América | MEXSPORT