Los Eagles aprovecharon la mala jornada de sus rivales divisionales y con su primer triunfo de la temporada se colocaron como los líderes en el Este de la Conferencia Nacional. Filadelfia resurgió en la segunda mitad e incluso logró que Kyle Shanahan mandara a Nick Mullens a la banca tras una pésima noche en los controles.

Carson Wentz sigue tendiendo un inicio de temporada sumamente complicado, las ausencia de DeSean Jackson, Alshon Jeffery y J.J. Arcega-Whiteside orillaron al mariscal de campo a confiar en su joven grupo de receptores, quienes sacaron el trabajo. El mal momento del quarterback de los Eagles se debe a la constante rotación en su ofensiva, tanto la línea ofensiva como los receptores, que han cambiado para cada juego de la campaña.