Eduardo García, primer chef biónico
Las manos son la herramienta más importante de un chef en la cocina, así que cuando Eduardo García perdió una de las suyas en un accidente, todos pensaron que 'colgaría los sartenes'.
Fue hace dos años que Eduardo fue a cazar en su natal Portland, en Estados Unidos, cuando encontró a un oso y le clavó un cuchillo para asegurarse que estaba muerto, y lo estaba, pero por un cable de alta tensión que lo había electrocutado y que le voló la mano al chef.
"Me desperté de la anestesia y lo único que vi fue mi antebrazo mutilado", contó el cocinero quien después de 22 cirugías pudo recibir su mano biónica, la cual usa para todo.
Al principio se le caía cuanta cosa intentaba agarrar, pero poco a poco va dominándola mejor y ahora: "puedo sujetar las cosas recién sacadas del horno y no me quemo", contó.