Si algo ha quedado claro en esta Copa del Mundo es que la afición mexicana no conoce de fronteras, distancias y ahora ni alturas. En las últimas horas, un video ha sacudido las redes sociales al mostrar cómo la pasión por el Tri rompió todas las barreras físicas posibles, transformando la cabina de un avión comercial en una auténtica sucursal del Ángel de la Independencia a miles de pies de altura.

Afición mexicana celebrando triunfo del Tri | AP

El video que rápidamente se colocó entre las principales tendencias globales, capturó la increíble experiencia que vivieron decenas de pasajeros que viajaban en un vuelo desde México con destino a Madrid, España, quienes se negaron a perderse el desenlace de la Fase de Grupos.

Pasión en las nubes

En las imágenes compartidas en plataformas digitales, se observa cómo el ambiente de tensión habitual de un vuelo transatlántico se disolvió por completo. Con las pantallas de los asientos sintonizadas en el encuentro y los pasajeros apoyados del internet a bordo, los viajeros aztecas armaron una tribuna improvisada en el aire.

El pasillo del avión se mostró repleto de mexicanos con sus camisetas verdes intentando no perderse ningún detalle del partido. La locura fue de tal magnitud que los propios internautas comenzaron a comparar el festejo con las monumentales concentraciones que detienen el tráfico en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México.

Jugadores de México agradeciendo el apoyo en el Estadio Azteca | MEXSPORT

La razón detrás de semejante descontrol emocional en el aire no es para menos. El video se volvió un fenómeno viral precisamente porque retrata la euforia ante un desempeño que ya es histórico para el balompié nacional: la Selección Mexicana avanzó a la ronda de eliminación directa como líder invicto de su sector y de manera impresionante, con cero goles en contra.

La solidez defensiva y el paso perfecto del combinado dirigido por Javier Aguirre han despertado una ilusión que no se veía en décadas. Una vez más, la fiebre mundialista demuestra que no importa si es en las calles de la CDMX, en las sedes del torneo o cruzando el Océano Atlántico, cuando México hace historia, el orgullo vuela en primera clase.