No podía ser de otra forma la celebración del aniversario 110 del Club América: como líder de Liga MX, favorito de nuevo al título y con más polémica arbitral, esencia que le ha caracterizado para encumbrarse como el más grande de nuestro futbol. Felicidades, Águilas, son la historia más trascendente que se pudo crear en México y hay que festejarla.
Tienen el mejor proyecto de la Liga MX
Es el único grande, y no sólo por sus títulos e historia, ni por su popularidad o trascendencia, sino por su comportamiento, por esa capacidad única que tienen para resurgir tras un periodo sin títulos, para volver a colocarse como el mejor proyecto deportivo en el país.
Es increíble que hasta la Jornada 11 se estrenen sus refuerzos y se recuperen sus lesionados, que hasta pasada la mitad del torneo tengan equipo completo, que antes jugaran con base juvenil y cuadro alternativo, ¡y que aún así el América sea líder de Liga MX! Sólo las Águilas tienen esa exigencia a tope y al mismo tiempo la capacidad para recuperar la excelencia tras un ligero bache. Hoy son favoritos al título, por encima de Toluca, Chivas y el campeón Cruz Azul.
Normalizamos la excelencia de las Águilas
Encima, hay otros rubros en los que el liderazgo constante del América nos hizo perder la capacidad de asombro ante ese dominio, como poseer la plantilla más costosa de Liga MX, ser el equipo con mayor rating de televisión y el de mayor alcance en redes sociales, o tener el estadio más grande e histórico del país. Las Águilas son extraordinarias y se nos hace normal, pero es excepcional su jerarquía.
El arbitraje: Deuda de México, No de Coapa
El aniversario del América coincide con otro desastroso trabajo de los árbitros y otra vez a favor de las Águilas. Esta vez se equivocó Óscar Mejía al no marcar un penalti a favor de Rayados y no expulsar al Rayito Rodríguez por insultar a un asistente.
La historia del América ha estado plagada de errores arbitrales, pero contrario a la historia que se inventó desde el Siglo pasado, de que ayudan al club de Televisa, la realidad es que las fallas de los silbantes a veces son a favor y otras en contra, pero la memoria de los antis sólo selecciona las que conviene para atacar al máximo ganador que existe en este país.
Ante Monterrey fue a favor, mera coincidencia, pero en lugar de atacar al América sin fundamentos, hay que criticar a los encargados del arbitraje que siguen aumentando la deuda con el futbol mexicano con su crisis actual.
