MÓNICA OCAMPO

El Estadio Corregidora de Querétaro podría ser acreedor a una multa de dos millones de pesos por "condicionar” el acceso a los aficionados que acudieron a ver los partidos del Mundial Sub-17 en la zona de palcos (lugar donde no está prohibida la entrada con alimentos y bebidas) con marcas del Grupo Modelo y Pepsi, así lo informó el delegado de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Claudio Sinecio Flores.

Tras recibir cuatro denuncias por estos hechos, el personal de la Profeco realizó un operativo en el que simuló ser un consumidor que asistía a presenciar el encuentro de Brasil vs. Japón con bebidas de determinada marca comercial y comprobó que le fue negado o condicionado el acceso.

"En esa zona sí está permitido el acceso con alimentos y bebidas, pero había restricciones de algunas marcas, sin que esto estuviera anunciado de ninguna forma a los consumidores”, explicó vía telefónica.

Ante esa situación, la delegación de la Profeco dio inicio a la visita de verificación número PFC.QRO.C.1/0001532/2011, a través de la cual se constató que el estadio Corregidora violó la Ley Federal de Protección al Consumidor.

"Nosotros realizamos la verificación, así que podría multarse desde 500 hasta dos millones de pesos. Nosotros tenemos esa facultad.

Al cuestionarlo sobre si ha tenido acercamientos con la directiva de Gallos Blancos, Sinecio Flores, explicó que de momento no, debido a que se emplazó al Estadio Corregidora, el cual, pertenece al Gobierno de Querétaro.

"Dentro de ese emplazamiento se habrá de determinar de quién es la responsabilidad, si del gobierno del estado, que en este caso es el propietario, o si un comité organizador, la FIFA o la directiva de Gallos Blancos”.