La República Democrática del Congo atraviesa el episodio de ébola más mortal registrado en su historia. El brote de 2026 superó al ocurrido entre 2018 y 2020 y mantiene bajo presión a las autoridades sanitarias, que enfrentan una transmisión activa y dificultades para detectar y atender oportunamente a los pacientes.

Durante el fin de semana, el balance oficial se ubicaba en 4 mil 945 casos confirmados y 2 mil 325 muertes. Para este miércoles 19 de agosto de 2026, reportes más recientes colocaron las cifras por encima de 5 mil casos y 2 mil 378 fallecimientos. El registro continúa abierto y puede modificarse conforme las autoridades incorporen nuevos datos epidemiológicos.

El brote de ébola de 2026 en Congo superó el número de muertes registrado durante la crisis de 2018-2020./ AP

¿Por qué el brote de ébola en Congo tiene una mortalidad tan alta?

La emergencia, detectada oficialmente el 15 de mayo, corresponde al decimoséptimo brote de ébola documentado en la República Democrática del Congo y está relacionado con el virus Bundibugyo. Frente a esta especie existen menos herramientas médicas específicas, mientras continúan las evaluaciones de vacunas y terapias experimentales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) había situado la tasa de letalidad en 46.8% al 12 de agosto, es decir, prácticamente una muerte por cada dos casos confirmados. El indicador rondaba el 20% a principios de junio, aunque su incremento no demuestra por sí mismo que el virus sea ahora más agresivo. La detección tardía, las fallas de vigilancia y las dificultades para acceder al tratamiento también pueden elevar la mortalidad.

Ituri concentra la lucha para detener los contagios

La provincia de Ituri, en el este del país, se mantiene como uno de los principales focos de la emergencia, aunque el virus ha alcanzado otras áreas. El trabajo sanitario se complica por la violencia armada, la desconfianza de algunas comunidades hacia los equipos médicos, las deficiencias de infraestructura y las limitaciones de la ayuda internacional, factores que dificultan localizar contactos y cortar las cadenas de transmisión.

La variante Bundibugyo está detrás del actual brote de ébola que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias en Congo./ AP

El récord anterior en Congo pertenecía al brote de 2018-2020, que terminó con 3 mil 381 casos y 2 mil 299 muertes. Bundibugyo tampoco es desconocido para las autoridades sanitarias: la OMS ha documentado en brotes anteriores relacionados con esta especie tasas de letalidad de aproximadamente 30% y 50% en Uganda y la República Democrática del Congo, respectivamente.

A nivel mundial, la epidemia de África occidental de 2014 a 2016 continúa muy por encima del resto. Aquella emergencia dejó 28 mil 616 casos y 11 mil 310 muertes, principalmente en Guinea, Liberia y Sierra Leona, según los registros de la OMS.

Con el número de casos todavía en aumento, las prioridades son identificar rápidamente nuevos contagios, aislar a los enfermos, rastrear contactos y facilitar el acceso temprano al tratamiento. La evolución de las próximas semanas será determinante para conocer hasta dónde llegará una emergencia que ya convirtió a 2026 en el año del brote de ébola más mortal registrado en la República Democrática del Congo.

La Organización Mundial de la Salud mantiene vigilancia sobre la evolución del brote y la elevada tasa de letalidad./ AP