El histórico guardameta del Real Madrid, Thibaut Courtois tuvo que ser sustituido por el joven portero del Manchester United, Senne Lammens, dejando un vacío irremplazable en el arco belga que terminó costándole la permanencia en la Copa del Mundo al combinado europeo.
A sus 34 años de edad, esta dolorosa despedida empañó el histórico partido número 21 de Courtois en las Copas del Mundo, cifra que lo consolida como la segunda mayor marca para un arquero en los mundiales.
La alarmante gravedad de la lesión y el desconsuelo con el que el guardameta abandonó el terreno de juego han encendido de inmediato las dudas en el entorno futbolístico sobre si esta fue la última vez que vimos al gigante belga defender los tres postes en una justa veraniega.

&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)