Las imágenes de los festejos que terminaron con cuatro personas fallecidas en Paseo de la Reforma siguen presentes, pero eso no significa que las concentraciones masivas vayan a desaparecer. Si la Selección Mexicana vence a Inglaterra en los Cuartos de Final del Mundial 2026, miles de aficionados podrían regresar al Ángel de la Independencia, impulsados por un fenómeno psicológico conocido como FOMO.

Así lo considera el Mtro. José Ángel Gutiérrez Piña, psicoterapeuta de la Clínica de Bienestar Universitario (CBU) de la Universidad Iberoamericana, quien explica que, en determinados contextos, el deseo de formar parte de un acontecimiento histórico puede ser más fuerte que el temor generado por una tragedia reciente.

El Ángel de la Independencia volvería a ser uno de los principales puntos de reunión si México derrota a Inglaterra en el Mundial 2026./ X: @GobCDMX

El FOMO podría pesar más que el miedo durante los festejos

Mientras el Gobierno de la Ciudad de México anunció un reforzamiento de los operativos de seguridad para los próximos encuentros del Mundial 2026, el especialista advierte que las medidas preventivas enfrentan un reto importante cuando miles de personas comparten la necesidad de vivir un mismo momento junto a otros aficionados.

“Desafortunadamente pienso que depende mucho del resultado del partido. Si llega a haber un triunfo histórico de la Selección Mexicana, eso no va a detener a la gente de asistir. Al contrario, creo que solemos ser de memoria muy corta. La noticia será que ganó México y muchas personas dejarán de lado que hubo fallecidos durante estas aglomeraciones”, explicó.

El experto señala que este comportamiento puede entenderse a través del FOMO (Fear of Missing Out), un concepto que describe la ansiedad que sienten algunas personas ante la posibilidad de perderse una experiencia que otros están viviendo. En la actualidad, explica, las redes sociales intensifican esa sensación al mostrar imágenes y transmisiones en tiempo real que hacen parecer indispensable estar presente.

El especialista señaló que las redes sociales fortalecen el FOMO al generar la sensación de que nadie quiere quedarse fuera de un acontecimiento histórico./ X: @GobCDMX

“Muchas personas van incluso únicamente por la anécdota. Piensan: ‘¿Cuándo voy a volver a vivir un Mundial?’ o ‘¿Cuándo tendré otra oportunidad de experimentar algo así?’. Esa necesidad de sentirse parte del acontecimiento hace que los riesgos pasen a un segundo plano”, señaló.

La euforia colectiva también influye en las conductas de riesgo

Para José Ángel Gutiérrez Piña, celebrar un triunfo deportivo no representa un problema por sí mismo. Sin embargo, advierte que cuando la emoción colectiva se mezcla con factores como la presión social, la impulsividad, la frustración acumulada o el consumo de alcohol, aumenta la probabilidad de que algunas personas adopten conductas que pongan en riesgo su integridad y la de quienes las rodean.

“Cuando las personas observan que otros realizan conductas de riesgo sin consecuencias inmediatas, esas acciones comienzan a normalizarse. Aparece una sensación de que ‘todo se vale’ porque estamos celebrando, y eso puede derivar en actos que ponen en riesgo a los demás”, advirtió.

El especialista también considera que, aunque el reforzamiento de la seguridad es una medida necesaria, existe un límite para cualquier operativo cuando se reúnen más de un millón de personas en un espacio que no fue diseñado para recibir tal cantidad de asistentes.

Para el experto, la euforia colectiva puede hacer que muchas personas minimicen los riesgos durante los festejos deportivos./ X: @GobCDMX

“Estamos hablando de más de un millón de personas reunidas en un espacio que no fue diseñado para recibir esa cantidad de asistentes. Eso hace muy complicado que cualquier operativo pueda controlar completamente la situación”, afirmó.

Finalmente, el psicoterapeuta subrayó que evitar nuevas tragedias no depende únicamente de las autoridades. A su juicio, el autocuidado y la responsabilidad de cada asistente serán determinantes para que los festejos no vuelvan a terminar en hechos lamentables.

“Las autoridades pueden establecer reglas y medidas de seguridad, pero también es importante asumir una responsabilidad individual. La celebración no debe convertirse en una justificación para poner en riesgo a otras personas”, sostuvo.

Como parte de esa reflexión, el especialista considera que el entusiasmo que ha despertado el Mundial 2026 también responde a una necesidad colectiva de encontrar espacios de unión después de años marcados por situaciones complejas.

“La sociedad está ávida de buenas noticias. Veníamos de muchos acontecimientos negativos y el Mundial representa una oportunidad para compartir algo positivo. El problema no es celebrar, sino la manera en que esa euforia se expresa cuando termina afectando a otras personas”, concluyó.

El Gobierno de la Ciudad de México reforzará los operativos de seguridad para los próximos partidos del Mundial 2026./ X: @GobCDMX