La diáspora ha sido la aliada perfecta para Marruecos en los últimos años. Ubicado en el Magreb, los Leones del Atlas han hecho dos Copas del Mundo para el recuerdo, tanto por su estirpe a la hora de jugar, como por la historia detrás de los jugadores y cuerpo técnico.
Tras la victoria ante Canadá en los Octavos de Final, el hombre que se llevó los reflectores fue Azzedine Ounahi, quien anotó un doblete y guió con temple a los suyos. Pese a no ser la estrella predilecta del equipo de Mohamed Ouahbi, el mediocampista del Girona actuó como ídolo de todos los niños de Casablanca.
En una posición que no es la suya, pero que tampoco desconoce -media punta-, Ounahi jugó e hizo jugar a los suyos. Los dos goles de Azzedine abrieron el camino para un partido que comenzó de manera complicada para los marroquíes.
Francia, revancha y objetivo en la mira
Pese a que lograron eliminar a una selección ordenada y con mucha calidad, el rival en los Cuartos de Final será el mismo que fue su verdugo en 2022: Francia. Comandados por un impoluto Kylian Mbappé, los galos buscarán imponer sus condiciones con su impresionante ataque y transiciones rápidas.
Sin embargo, los Leones del Atlas son diferentes a los del último Mundial. Aunque la mayoría de estrellas permanecen, el equipo es más maduro y, aunque suene imposible, mejor que hace tres años y medio.
Más de la actuación de Azzedine Ounahi
En épocas recientes, a la gente le gusta hablar, escuchar y leer sobre estadísticas vacías, cuando las únicas que importan son las que se reflejan en las actuaciones. Sin embargo, el partido de Azzedine Ounahi fue por nota, por lo que no solo sus goles fueron fundamentales para la victoria de Marruecos.
En los 87 minutos que estuvo en el campo, el jugador acertó el 75 por ciento de sus pases; aunque solamente 11 fueron en el lado del contrario. Pese a que su labor es ofensiva, Azzedine Ounahi realizó una recuperación vital para los suyos.

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