El Museo del Louvre, uno de los recintos culturales más importantes y visitados del mundo, atraviesa un momento decisivo. Su presidente, Christophe Leribault, advirtió que si el inmueble no recibe una renovación profunda y una modernización de sus instalaciones, podría llegar un momento en el que ya no sea posible mantenerlo abierto al público.

La advertencia no significa que el museo vaya a cerrar de manera inmediata. De hecho, el Louvre continúa abierto y mantiene actualmente su programación regular. Lo que Leribault planteó es un escenario a largo plazo si Francia no atiende el deterioro del edificio, los problemas de infraestructura y las nuevas necesidades de seguridad que enfrenta el histórico recinto.

El Museo del Louvre debe de recibir una renovación profunda y una modernización de sus instalaciones / Especial

¿Por qué podría cerrar el Museo del Louvre?

En entrevista con Le Figaro, Leribault lanzó una advertencia directa sobre el futuro del museo si no se realizan obras de fondo.

"Sea cual sea el futuro gobierno (tras las elecciones presidenciales en Francia en 2027), tendrá que tener presente que, si el Louvre no se repara, adapta y transforma, perderá categoría muy rápidamente y, a la larga, deberá cerrar sus puertas al público", dijo el responsable al diario francés Le Figaro.

La preocupación se centra en el deterioro acumulado del inmueble, la necesidad de modernizar la infraestructura, mejorar la experiencia de millones de visitantes y reforzar la seguridad después de varios incidentes que dejaron al descubierto vulnerabilidades dentro del museo.

El propio Louvre reconoce actualmente que el crecimiento del turismo internacional, los retos digitales, las nuevas exigencias de seguridad, el cambio climático y el desgaste general del edificio han vuelto al recinto más vulnerable que hace cuatro décadas.

El museo no está cerrado por el momento, ya que se habla de un problema a futuro / Especial

Robo de joyas expuso problemas de seguridad

Uno de los episodios que aceleró el debate sobre la modernización ocurrió el 19 de octubre de 2025, cuando un grupo de hombres ingresó al museo y consiguió sustraer en pocos minutos varias joyas de la Corona francesa, cuyo valor fue estimado en más de 100 millones de dólares.

El robo provocó conmoción internacional y puso bajo la lupa los sistemas de vigilancia y seguridad del recinto. Un año después, las piezas sustraídas todavía no han sido recuperadas y la investigación continúa en Francia.

Leribault señaló que desde entonces se han reforzado algunas medidas de emergencia, entre ellas nuevas cámaras, dispositivos físicos de protección y mejoras alrededor del perímetro. Sin embargo, también dejó claro que estas intervenciones no solucionan por sí mismas los problemas estructurales del Louvre.

La preocupación se centra en el deterioro acumulado del inmueble, la necesidad de modernizarlo y mejorara la seguridad / Especial

“No hay una solución superficial”

El presidente del museo insistió en que las necesidades actuales requieren una transformación mucho más ambiciosa que simples reparaciones temporales.

"Necesitamos un gran plan (para el) Louvre. Las operaciones indispensables para asegurar el museo requieren obras en el edificio histórico y en las infraestructuras. No hay una solución 'superficial', fácil y milagrosa", explicó Leribault, nombrado en febrero.

Ese proyecto ya existe y lleva por nombre “Louvre-Nuevo Renacimiento”, una iniciativa anunciada originalmente a comienzos de 2025 y que busca transformar diferentes áreas del edificio, mejorar la conservación de las colecciones y adaptar el museo a las necesidades de las próximas décadas.

¿En qué consiste el plan “Louvre-Nuevo Renacimiento”?

El proyecto contempla una transformación amplia del museo. Entre las intervenciones se encuentra la restauración de diferentes áreas del edificio, modernización de instalaciones y la creación de nuevos espacios para facilitar la circulación de visitantes.

Uno de los cambios más importantes será la creación de una nueva entrada desde la Columnata, que complementará el acceso actual mediante la Pirámide y busca disminuir los problemas de saturación que se registran especialmente durante las temporadas de mayor afluencia.

También está contemplado un nuevo espacio de exposición dedicado a La Gioconda, ubicado debajo del patio Cuadrado, con el objetivo de ofrecer mejores condiciones para una de las obras que más visitantes concentra dentro del museo.

Las obras podrían extenderse entre 12 y 15 años

La dimensión del proyecto significa que la renovación no será rápida. De acuerdo con Leribault, el programa completo podría desarrollarse a lo largo de entre 12 y 15 años, debido a la complejidad que implica intervenir uno de los edificios históricos más importantes de Francia mientras continúa recibiendo visitantes.

El costo también sería considerable. Las estimaciones colocan el proyecto alrededor de mil millones de euros, cantidad que deberá cubrir múltiples etapas de restauración, nuevas instalaciones y mejoras de seguridad.

El museo ya comenzó algunas transformaciones vinculadas con este plan. En mayo de 2026 se anunció al equipo ganador del concurso internacional de arquitectura para desarrollar parte del proyecto, integrado por STUDIOS Architecture Paris y Selldorf Architects.

¿Subirán los boletos del Louvre?

La magnitud de las inversiones también podría tener repercusiones para los visitantes. Leribault señaló que el financiamiento del proyecto podría contemplar un eventual incremento en el precio de entrada, aunque todavía no se han dado a conocer tarifas definitivas vinculadas con esta transformación.

El museo recibe millones de personas anualmente y la gran mayoría son turistas extranjeros, por lo que el costo de los boletos representa una fuente importante de ingresos.

Sin embargo, el proyecto también necesitará otros mecanismos de financiamiento. El propio Louvre ha hecho un llamado a mecenas y donantes para apoyar su transformación y garantizar la conservación del recinto y sus colecciones para las próximas generaciones.

Robo, huelgas y averías: los problemas recientes del Louvre

La advertencia de Leribault no ocurre únicamente por el robo de 2025. Durante los últimos meses, el museo también ha enfrentado huelgas de trabajadores, problemas técnicos y diferentes averías, situaciones que aumentaron la presión sobre la administración.

Entre los incidentes se han reportado fugas de agua y afectaciones a diferentes áreas, mientras que el funcionamiento cotidiano de un recinto con millones de visitantes obliga a realizar trabajos de mantenimiento prácticamente de manera permanente.

Actualmente, el museo reconoce que realiza importantes obras de mantenimiento y renovación y advierte a los visitantes que determinadas salas pueden cerrar temporalmente por problemas técnicos, trabajos de conservación o condiciones climáticas.