Lamine Diaby-Fadiga, futbolista de 18 años, saltó a la fama hace unos días no por su talento dentro del terreno de juego. El joven prospecto considerado una promesa del futbol francés, robó del vestuario de su ahora exequipo, Niza, un reloj del delantero noruego Kasper Dolberg, valuado en más de 70 mil euros.
Después de que las autoridades locales determinaran que el joven había sido el ladrón, fue dado de baja de inmediato del equipo, aunque duró poco tiempo sin club.
