La Final de la Copa del Mundo 2026 entre Argentina y España no solo dejó un campeón, sino también una serie de imágenes para el análisis. Una de ellas, protagonizada por Lionel Messi durante la ceremonia de premiación, ha generado un intenso debate en el mundo digital.

La derrota de la Albiceleste en el Estadio Nueva York fue un golpe duro, y la frustración del capitán argentino quedó expuesta en un momento que no pasó desapercibido para las cámaras ni para los aficionados.

Lionel Messi, Gianni Infantino, Donald Trump, tras la Final del Mundial 2026 | AP

Un saludo frío que desató la controversia

El episodio ocurrió mientras los jugadores argentinos subían a la tarima para recibir sus medallas de subcampeones. Al pasar frente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, este le extendió la mano e intentó cruzar algunas palabras con Messi.

La reacción del astro fue distante: un rápido y casi mecánico apretón de manos, sin detener su marcha ni establecer contacto visual. Este gesto, captado en video, se viralizó en cuestión de minutos, alimentando todo tipo de especulaciones.

Lionel Messi, Gianni Infantino, Donald Trump, tras la Final del Mundial 2026 | AP

Para añadir más leña al fuego, fue Donald Trump, y no Infantino, quien finalmente le colgó la medalla de plata al cuello. Esta secuencia no hizo más que reforzar las interpretaciones sobre el estado anímico del futbolista.

Con un semblante visiblemente serio y el rostro desencajado por la decepción, Messi parecía ajeno a cualquier protocolo. Su único objetivo era completar el recorrido y reunirse con el resto del equipo, reflejando el dolor de haberse quedado a un paso de la gloria.

Lionel Messi, jugador de Argentina | AP

Debate en redes: ¿frustración o algo más?

Como era de esperar, el video generó una avalancha de comentarios. Una parte de los aficionados defendió al jugador, atribuyendo su actitud a la natural decepción tras perder una final tan reñida. Para ellos, el dolor deportivo superaba cualquier formalidad.

Sin embargo, otro sector de internautas fue más allá, tejiendo teorías sobre un posible enfado deliberado. Entre las hipótesis más comentadas, aunque sin fundamento alguno, surgió la idea irónica de que Messi ignoró a Infantino porque este "no lo ayudó" a ganar el partido contra España.