A los 71 años, Elvia Martínez convirtió en un título universitario una meta que la acompañó durante décadas. Después de regresar a las aulas, enfrentarse a herramientas tecnológicas desconocidas y recorrer largas distancias para estudiar, concluyó la licenciatura en Psicología en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Su graduación, sin embargo, podría no representar el final de su formación. Elvia ya contempla continuar sus estudios con una maestría en Neurociencias, pese a que algunas personas le han advertido sobre la dificultad de esa área. Por ahora reconoce que todavía no se considera preparada para ejercer como psicóloga, aunque asegura que lo aprendido le permitió desarrollar nuevas capacidades y sentirse útil para la sociedad.

Antes de llegar a la licenciatura, Elvia retomó el bachillerato en el CCH Sur tras permanecer varios años alejada de las aulas./ UNAM

¿Cómo logró Elvia Martínez graduarse de la UNAM a los 71 años?

Uno de los mayores desafíos apareció frente a una computadora y un teléfono celular. Elvia inicialmente tenía miedo de utilizar las herramientas digitales necesarias para cumplir con sus actividades y necesitaba recurrir a sus compañeros. Con el paso del tiempo aprendió a trabajar con documentos y plataformas digitales e incluso convirtió su celular en una herramienta para realizar tareas.

La exigencia también estuvo fuera del salón. Durante su paso por el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, trasladarse desde su domicilio en Azcapotzalco significaba invertir aproximadamente dos horas de ida y otras dos de regreso. Algunas jornadas terminaban con tal cansancio que se quedaba dormida al llegar a casa antes de levantarse nuevamente para completar sus pendientes escolares.

Su vínculo con la UNAM se remonta varias décadas atrás. En 2019, la Universidad ya había contado su historia cuando, a los 63 años, regresó al CCH Sur para concluir el bachillerato que había dejado pendiente desde la generación de 1982. Compartir nuevamente las aulas con jóvenes terminó por confirmar que todavía podía desenvolverse académicamente junto a ellos. “Me siento plena y feliz porque a pesar del tiempo me di cuenta que puedo interactuar todavía con la juventud y estar a la par”, expresó entonces.

Elvia tuvo que adaptarse al uso de herramientas digitales y superar el temor de hablar frente a un grupo durante su formación./ Gaceta UNAM

De volver al bachillerato a titularse como psicóloga

El camino continuó hasta Psicología en la FES Iztacala, donde la constancia se convirtió en parte fundamental de su experiencia. Además de cumplir con sus clases, tuvo que superar otro obstáculo personal: el temor de hablar frente a otras personas durante las exposiciones. Con el avance de su preparación consiguió enfrentarse también a ese reto.

La obtención del título adquirió así un significado que va más allá de terminar una carrera. Después de tantos años entre su primera etapa como estudiante y su regreso a la Universidad, Elvia resumió lo que representa pertenecer a la Máxima Casa de Estudios con una frase: “Eso es lo más grandioso que jamás imaginé”.

Su experiencia ahora también funciona como un mensaje para quienes dejaron inconclusos sus estudios. Elvia recomienda acercarse nuevamente a las instituciones educativas, revisar cuál es su situación académica y conocer las alternativas disponibles para continuar, aun cuando hayan transcurrido varios años desde la última vez que estuvieron en un salón.

Con una licenciatura concluida y la posibilidad de una maestría en Neurociencias entre sus próximos objetivos, Elvia no considera que la edad deba determinar hasta dónde puede llegar una persona académicamente. Su propia historia queda resumida en el consejo que dirige a quienes todavía dudan si regresar a estudiar: “Sólo es garra y ganas de salir adelante, porque nunca es tarde para hacerlo”.

Décadas después de haber interrumpido sus estudios, Elvia Martínez alcanzó uno de sus principales objetivos al obtener su título en la UNAM./ Pixabay