El partido entre Pachuca y Chiapas tuvo dos invitados imprevistos, ya que un perro y un gato invadieron la cancha del Hidalgo.

Muy juguetón, el can entró a la cancha corriendo y evadiendo a todo aquel que lo quisiera sacar del campo de juego, lo que provocó que el encuentro se retrasara.

El gato se sentó en el campo