En México, la recepción de billetes falsos es un fenómeno común, a pesar de las medidas de seguridad implementadas por el Banco de México. Aunque se han establecido diversas protecciones para prevenir la falsificación, persiste el riesgo de que los usuarios reciban billetes fraudulentos, incluso al realizar retiros de efectivo en cajeros automáticos, lo que complica la situación para los clientes bancarios.