Alemania tuvo buenas fases en la segunda parte. Una gran ocasión en los pies de Serge Gnabry en el 54 y momentos de presión. Sin embargo, los franceses cerraron bien espacios y además empezaron a tener espacios para buscar el contragolpe.
Dos goles, uno a Mbappé y otro a Karim Benzema, fueron anulados por fuera de juego. Un remate de Rabiot pegó en el poste. Otra ocasión fue salvada en último momento por Hummels al ganarle in extremis un duelo a Mbappé.
Francia no solo resistió sino que estuvo cerca de ampliar su ventaja ante un conjunto germano que nunca se rindió pero que no encontró resquicio alguno para evitar una derrota que le complica notablemente la vida y que relanza la propuesta, seria y atractiva, a la par, del conjunto de Didier Deschamps.
