El exmandatario boliviano tenía planeado estar en Buenos Aires para la toma de posesión de Alberto Fernandez, pero el equipo del presidente electo, le recomendó esperar a que asuma el cargo político de manera oficial, ya que antes de eso no pueden garantizarle su seguridad. 

Por otra parte, Morales está preocupado ya que la gente en su entorno le asegura que es prácticamente un hecho que en México esté mucho más protegido que en Argentina. El sudamericano llegó a la Ciudad de México el pasado 12 de noviembre, desde entonces se ha resguardado en una base militar, pero desde la última semana ha estado en una casa particular.