El excorredor de Baltimore, Jamal Lewis, subastó su anillo de Super Bowl, mismo que le fue regalado por el dueño de la franquicia, Steve Bisciotti, a pesar de que ya no formaba parte del equipo ganador cuando se derrotó a San Francisco.

Lewis, retirado de los emparrillados desde 2009, obtuvo 50 mil 820 dólares y desde hace tiempo se declaró en bancarrota.

Respecto a lo sucedido, los Cuervos argumentaron entender y respetar su decisión.

"Jamal Lewis nos informó que estuvo forzado a vender en anillo del Super Bowl XLVII debido a sus dificultades financieras. Entendemos y respetamos su decisión", mencionó la franquicia.