Tres semanas más tendrán que esperar los aficionados al deporte motor para ver de nuevo a la Fórmula 1 en acción. La categoría se encuentra en la pausa de verano, previo a la cual los equipos de la parte alta de la tabla elevaron las expectativas.

Con la victoria de Lando Norris y el segundo lugar de Max Verstappen en el Gran Premio de Hungría, McLaren y Red Bull acortaron distancias con Mercedes y Ferrari. Sin embargo, todavía queda bastante temporada por delante y será en Países Bajos donde demuestren si las mejoras son reales.

Por ahora, después de 11 carreras y más allá del resultado en Budapest, los de Woking han quedado a deber como bicampeones reinantes. En cambio, las Flechas Plateadas se han llevado los reflectores con Andrea Kimi Antonelli, en una temporada también marcada por el cambio de reglamento.

Gran Premio de Hungría de la Fórmula 1 en 2026 | AP

Lo bueno de la F1: Antonelli, con sangre de campeón

Desde la primera fecha del año, Mercedes dejó claro que esta temporada sería la escudería a vencer. El equipo de Brackley logró el 1-2 en el Gran Premio de Australia, con George Russell en lo más alto del podio, seguido por Andrea Kimi Antonelli, en el inicio de su segundo año juntos.

Sin embargo, ese triunfo de Russell pronto quedó en el olvido, pues en las siguientes cinco carreras, el joven piloto italiano se impuso de forma contundente. Entre sus triunfos destacó el del Gran Premio de Canadá, donde gestionó bien ante dos multicampeones como Lewis Hamilton y Max Verstappen.

Andrea Kimi Antonelli en la Qualy de Bélgica | AP

No obstante, ni Kimi ni Mercedes pueden confiarse. El italiano solo ganó una de las últimas cinco carreras antes de la pausa de verano, por lo que deberá corregir en la reanudación si no quiere perder la ventaja de 50 puntos que tiene sobre Hamilton.

Lo malo de la F1: El reglamento no convence

Mario Bros, una Fórmula E con esteroides. Desde la carrera en Melbourne, los pilotos fueron duramente críticos con la nueva era de la Fórmula 1, con los motores híbridos en los cuales la energía se reparte 50 y 50 entre la parte eléctrica y la de combustión interna.

Checo Pérez en el Gran Premio de Mónaco| AP

Estas quejas no fueron de a gratis, pues aunque la F1 presumió record de rebases en esa primera fecha en Australia, muchas de ellas se dieron como consecuencia de que uno de los pilotos se quedó sin energía en la batería. Desde entonces, la categoría, la FIA, los pilotos y las escuderías han estado en constante revisión del reglamento para tratar de ajustar en beneficio de la competencia y el espectáculo.

De momento, esta nueva era de la F1 no ha tenido una respuesta positiva por completo, ya que una gran secto de la afición insiste que se está acabando con la escencia del deporte. A ello se suma que la abismal diferencia entre escuderías favorece poco al espectáculo.

La decepción de la F1: ¿Dónde está el campeón?

Desde la Temporada 2014, cuando Sebastian Vettel no ganó una sola carrera en la defensa de su título, ningún monarca vigente de la F1 se ha ido en blanco al año siguiente de coronarse. Y con el triunfo en Hungría, Lando Norris evitó sumar esa negativa estadística a su historial.

No obstante, solo el tiempo dirá si tendrá tiempo suficiente para remontar y pelear contra Antonelli. Por ahora, después de 11 carreras, son 91 puntos los que tiene de ventaja el italiano sobre el británico, cuyo mejor resultado antes de Budapest fue Miami, donde ganó la sprint y quedó segundo en la principal.

En ese sentido, más allá de los resultados individuales, como escudería, McLaren ha tenido un año irregular. Los bicampeones en el Campeonato de Constructores comenzaron el año con tres DNS, dos consecutivos con Oscar Piastri y uno con Norris en China, tras lo cual lograron tres podios al hilo entre ambos autos.

Los de Woking encontraron aire en Budapest, pero a medias. Si bien la victoria de Norris fue positiva, Piastri no pudo terminar la carrera por un incidente con Carlos Sainz. Por lo que en la reanudación, McLaren deberá mejorar y esperar que su suerte también cambie.

Lando Norris GP de Hungría | AP