En Sao Paulo, relegó al segundo puesto al neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que sigue líder del campeonato, pero ahora con 14 puntos de ventaja, a falta de tres pruebas para el final de la temporada.
Tras pasar la línea de llegada, Hamilton se detuvo para pedirle a un aficionado una bandera de Brasil, que mostró en su camino hacia los boxes y llevó luego al podio, en un gesto que llevó al delirio a los aficionados y recordó al fallecido Ayrton Senna, gran ídolo del inglés y que solía festejar así sus victorias en la Fórmula Uno.
