El fútbol americano despide a uno de sus mayores íconos. Mike Ditka, legendario deportista y estratega que alcanzó la gloria de la NFL tanto en el emparrillado como desde la banca con los Chicago Bears, falleció este viernes a la edad de 86 años, según informó su familia mediante un comunicado.

«Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre, abuelo y amigo, Mike Ditka», expresó la familia. «Aunque el mundo conoció a Mike como un jugador del Salón de la Fama, un entrenador legendario y el líder del equipo campeón del Super Bowl XX, para nosotros era el corazón de nuestra familia. Lo extrañaremos infinitamente y lo recordaremos por siempre».

Conocido en sus años de jugador como «Iron Mike», Ditka redefinió para siempre el papel del ala cerrada (tight end) en la NFL antes de forjar su leyenda como entrenador en jefe de Chicago. En 1985 comandó a uno de los planteles más dominantes y carismáticos en la historia del deporte profesional, respaldado por una defensiva histórica y figuras tan singulares que grabaron el famoso video musical «The Super Bowl Shuffle» meses antes de coronarse de forma contundente en el campeonato.

Tras su retiro de los emparrillados, Ditka se consolidó como empresario gastronómico, comentarista televisivo y un férreo defensor de mejores pensiones y coberturas médicas para los exjugadores de la liga.

Fallece Mike Ditka a los 86 años | AP

Una figura hecha a la medida de Chicago

De carácter recio, temperamental y frontal, Ditka personificó a la perfección la identidad trabajadora de Chicago, ciudad que lo adoptó y lo convirtió en una de sus máximas deidades deportivas bajo el apodo de «Da Coach». Miembro tanto del Salón de la Fama del Fútbol Americano Universitario como del Profesional, recibió en 2013 el homenaje de los Bears al retirar su camiseta número 89, anunciada como la última en la historia de la franquicia que recibiría tal distinción.

Nacido en Carnegie, Pensilvania, y criado en la zona siderúrgica de Aliquippa, Ditka destacó como atleta multidisciplinario antes de brillar como All-American en la Universidad de Pittsburgh. Su estilo físico e implacable le valió rápidamente el mote de «Iron Mike».

En 1961, el legendario propietario George Halas lo seleccionó en el quinto turno global del draft. En su primera temporada obtuvo el premio al Novato del Año y posteriormente conquistó el título de la NFL en 1963. Junto a John Mackey en Baltimore, Ditka transformó el esquema ofensivo de la época: no solo era un bloqueador demoledor, sino también un receptor letal capaz de romper tacleadas y generar jugadas de anotación de largo yardaje.

Mike Ditka | @80sSportsNStuff

La época dorada en los banquillos

Tras pasar por Filadelfia y Dallas como jugador, inició su trayectoria técnica en 1973 como asistente de Tom Landry con los Cowboys. Permaneció ocho temporadas en Texas antes de regresar por la puerta grande a Chicago en 1982 como entrenador en jefe.

Su mandato de una década al frente de los Bears fue tan exitoso como volcánico: cosechó cinco títulos consecutivos de la división NFC Central, conquistó el Super Bowl XX, superó problemas de salud y mantuvo una célebre rivalidad interna con su coordinador defensivo, Buddy Ryan.

El histórico apoyador Mike Singletary recordó cómo Ditka marcó el destino de la franquicia desde su primera reunión con el plantel:

«Cuando lo escuché entrar a la sala, supe que Ditka tenía todo para ser uno de los más grandes porque tenía ese fuego interior», relató Singletary en 2019. «Esa intensidad y pasión marcaron el tono desde el día uno cuando nos dijo: ‘En tres años estaremos en el Super Bowl’. Era 1982. En 1985 estuvimos ahí y fue gracias a esa visión».

Mike Ditka, emblema de los Bears, fallece a los 86 años | AP

A pesar de lidiar con un vestuario repleto de egos y fuertes personalidades, Ditka siempre reivindicó la esencia irrepetible de aquel grupo campeón:

«Era más que un equipo: era un grupo de personajes con carácter que jugaban para un loco, al que dejaban ser loco y se divertían haciéndolo sin pedir disculpas a nadie», afirmó en su momento Ditka. «No me gustaría ser uno de esos técnicos acartonados de hoy en día. Fui lo que fui y ellos fueron lo que fueron; y, vaya, fue sumamente divertido».

Esa relación única entre el entrenador y sus dirigidos quedó resumida por el mariscal de campo Jim McMahon:

«Le decíamos 'Sybil' por aquella película de las múltiples personalidades», bromeó McMahon. «Mike podía estar totalmente calmado en un minuto y al siguiente arrojar la tabla de jugadas. La gente de afuera no lo entendía, pero nosotros sí».

Aquella aplastante victoria de los Chicago Bears por 46-10 sobre los New England Patriots en el Super Bowl quedó grabada en los libros de historia, aunque dejó una espina clavada en Mike Ditka. En reiteradas ocasiones, el emblemático entrenador admitió su pesar por haber diseñado jugadas de anotación para el mariscal Jim McMahon y el liniero defensivo William "The Refrigerator" Perry, privando del ansiado touchdown a Walter Payton, el incansable e histórico corredor de la franquicia.

Poco después de coronarse campeones, el coordinador defensivo Buddy Ryan emigró para tomar las riendas de Filadelfia. Aunque Chicago se mantuvo en la contienda durante gran parte del siguiente lustro, una decepcionante campaña con registro de 5-11 en 1992 precipitó el final de la era Ditka en la "Ciudad de los Vientos".

Tras una pausa de cinco años alejado de los banquillos, Ditka asumió el desafío de revitalizar a los New Orleans Saints, pero no logró enderezar el rumbo de la franquicia. Una nefasta temporada de 3-13 en 1999 —el peor balance de toda su carrera tanto de jugador como de entrenador— marcó su despedida definitiva de las laterales.

Con un rostro y una personalidad plenamente arraigados en la cultura popular, su transición a una nueva etapa se dio de manera natural. Ditka construyó una exitosa cadena de restaurantes e interpretó versiones de sí mismo en aclamadas series y comedias de televisión, entre ellas Cheers, Third Rock from the Sun, L.A. Law y Saturday Night Live.

Su vínculo con el fútbol americano continuó intacto gracias a su labor como analista estelar en los programas dominicales de ESPN. Asimismo, aprovechó su enorme proyección mediática para convertirse en un firme defensor de los derechos de los exjugadores, impulsando mejoras significativas en sus coberturas de salud y beneficios de jubilación.

Su notoriedad trascendió incluso al ámbito político de Illinois. Pese a que nunca formalizó una candidatura, Ditka se declaró abiertamente conservador y fue considerado en diversas oportunidades por el Partido Republicano para disputar cargos públicos, incluyendo la carrera por el Senado de los Estados Unidos en la que surgió la figura de Barack Obama.

Mike Ditka, icono de los Bears | AP