
Allen, ferviente aficionado a los deportes, era dueño de los Trail Blazers de Portland en la NBA y de los Seahawks de Seattle en la NFL. Al anunciar que la enfermedad se había presentado de nuevo, Allen prometió luchar agresivamente contra ésta.
“Aunque la mayoría conocía a Paul Allen como empresario tecnológico y filántropo, para nosotros era un amado hermano y tío, así como un excepcional amigo”, comentó su hermana Jody Allen en un comunicado.
