El caso de Fernando es un tanto curioso, pues firmó con UFC en 2021, pasó todo el 2022 fuera de competencia resolviendo temas personales y es, tras un año, que ingresa oficialmente a la compañía estadounidense, pero no es problema para él, pues durante todo este tiempo pulió su estilo. 

“Mi jiujitsu se volvió muy bueno, logré la cinta café en cinco años, mi striking ha sido pulido, llegué a un gimnasio en California donde la base es el Muay Thai y eso me ha ayudado mucho por mis extremidades, por mi altura. No soy una persona que acaba de hacer esto, no soy una persona que se acaba de subir a la jaula, soy un peleador hecho y derecho”, finalizó.