Fiesta rojinegra en la cancha del Estadio Jalisco. Atlas celebró su 110 aniversario con una victoria que quedará marcada en la memoria de su afición. En una noche llena de emociones, los Zorros vencieron 2-1 a Tigres en un agónico encuentro en el que, con un hombre menos y con todo en contra, lograron entregarle un triunfo inolvidable a su gente.
Con una sobresaliente actuación de Camilo Vargas, quien atajó un penal en la recta final del partido, el conjunto rojinegro consiguió una victoria de enorme valor para el proceso de Hernán Crespo al frente del equipo.
Un intenso primer episodio
Atlas necesitó pocos minutos para ponerse en ventaja. En un cobro de tiro libre, Alfonso González envió un centro preciso al área, donde Manuel Capasso apareció para conectar de cabeza y dejar sin oportunidad a Nahuel Guzmán, colocando el 1-0 en el marcador. El Estadio Jalisco estalló: el Rojinegro ganaba y las tribunas se convirtieron en una auténtica fiesta.
Sin embargo, Atlas bajó la intensidad y Tigres aprovechó para reaccionar. Tras un error en la salida del conjunto local, Rodrigo Aguirre recuperó el balón y asistió a Juan Brunetta, quien sacó un potente disparo para vencer a Camilo Vargas y silenciar por unos instantes al Coloso de la Calzada Independencia con el 1-1.
Un cierre de película en la segunda parte
Para la segunda mitad, el panorama comenzó a complicarse todavía más para los locales. Juan José Purata realizó una dura entrada sobre Juan Brunetta, quien se enfilaba sin marca hacia la portería rojinegra. Después de revisar la jugada en el VAR, el árbitro determinó la expulsión del defensor del Atlas.
Con un hombre menos y Tigres volcado al frente, los Zorros parecían contra las cuerdas justo en medio de su celebración. Pero entonces apareció la genialidad.
Hernán Crespo mandó al terreno de juego a Luis Esteves, quien apenas unos minutos después de ingresar sacó un potente disparo que Nahuel Guzmán no pudo contener. El balón terminó en el fondo de las redes y Atlas volvió a ponerse al frente 2-1.
Camilo Vargas: Un héroe sin capa
El Jalisco explotó. La afición rojinegra celebraba el gol cuando, prácticamente en la reanudación, Tigres obtuvo una pena máxima. Todo parecía complicarse nuevamente para los locales, pero apareció el gran héroe de la noche: Camilo Vargas.
El arquero colombiano se lanzó de manera espectacular para detener el disparo de Juan Brunetta y mantener la ventaja de su equipo. El ídolo rojinegro apareció justo en el momento más importante y volvió a convertirse en el protagonista de una noche inolvidable.
Las gradas del Estadio Jalisco comenzaron a corear el nombre de Vargas. Con el sello de la casa, el arquero respondió cuando más lo necesitaba su equipo y le puso la cereza al pastel a una celebración que ya era especial.
Atlas tuvo que resistir hasta el último segundo. En el tiempo agregado, los Zorros se aferraron al resultado con el cuchillo entre los dientes y soportaron los últimos embates de Tigres para consumar una victoria agónica, en medio de un ambiente de fiesta total.
Con un hombre menos, con todo en contra y con Camilo Vargas como figura, el equipo dirigido por Hernán Crespo consiguió reencontrarse con el triunfo en casa. En una noche memorable y en una fecha tan especial como su 110 aniversario, Atlas volvió al camino de la victoria y dio un golpe de confianza al inicio de la gestión de Grupo PRODI.

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