La confrontación entre el gobierno de Rusia y Pavel Durov, fundador de Telegram, sumó un nuevo episodio este 30 de julio, después de que el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) informara que el empresario será incorporado a una lista internacional de personas buscadas tras acusarlo de colaborar con actividades relacionadas con terrorismo.
Las autoridades rusas sostienen que el empresario, de 41 años, permitió que la aplicación de mensajería fuera utilizada por los servicios de inteligencia de Ucrania, así como por organizaciones catalogadas como terroristas y extremistas. De acuerdo con el organismo, esa situación habría facilitado la coordinación de actos de sabotaje, ataques, asesinatos en masa y fraudes cibernéticos.
En el comunicado difundido por el FSB, la dependencia afirmó que el responsable de Telegram “no eliminó numerosos canales, chats y bots de esta aplicación de mensajería, que son utilizados activamente por los servicios especiales ucranianos, organizaciones terroristas y extremistas para preparar y coordinar actos de sabotaje y terrorismo, asesinatos en masa y fraudes cibernéticos”.
¿Qué respondió Pavel Durov a las acusaciones de Rusia?
Hasta ahora, Pavel Durov no ha emitido un posicionamiento oficial sobre los señalamientos formulados por el gobierno ruso y tampoco se ha confirmado cuál es su ubicación actual. Sin embargo, poco después de conocerse la decisión del FSB, publicó en su cuenta oficial de Telegram en la red social X una imagen en la que muestra el dedo medio, acción que fue interpretada como un mensaje de desafío hacia el Kremlin.
Las acusaciones se producen en un momento de creciente tensión entre el gobierno ruso y la plataforma de mensajería. En febrero de este año, las autoridades abrieron otra investigación contra el empresario, quien también posee la nacionalidad de los Emiratos Árabes Unidos, luego de que criticara las medidas impulsadas por Moscú para restringir las redes sociales. En ese contexto, el diario oficial Rossiyskaya Gazeta lo calificó como una “amenaza directa para la estabilidad sociopolítica” de Rusia y aseguró que actuaba bajo influencia extranjera.
El conflicto entre Durov y el Kremlin viene desde hace más de una década
La relación entre Pavel Durov y el gobierno ruso se deterioró desde 2014, cuando abandonó el país tras negarse a entregar al servicio de seguridad ruso los datos personales de ciudadanos ucranianos que respaldaban una revolución prooccidental en Kiev. Antes de crear Telegram en 2013, el empresario había fundado junto con su hermano Nikolai Durov la red social VKontakte, considerada la versión rusa de Facebook.
El FSB, considerado el principal sucesor del antiguo KGB soviético, sostiene que el uso de Telegram en las zonas de combate de la guerra entre Rusia y Ucrania puso en riesgo la vida de militares rusos, al considerar que los servicios secretos ucranianos podían obtener información de la plataforma para utilizarla con fines militares.
En los últimos años, las autoridades rusas también han endurecido las restricciones contra la aplicación. El regulador de las comunicaciones limitó el acceso a Telegram al acusarla de incumplir las leyes sobre almacenamiento de datos personales y, en agosto del año pasado, bloqueó las llamadas de voz y video disponibles dentro de la plataforma.
Mientras tanto, Pavel Durov enfrenta otra investigación en Francia. En 2024 fue acusado por presunta complicidad en la difusión de imágenes sexuales de menores y otros delitos vinculados con el funcionamiento de Telegram. Aunque inicialmente tuvo prohibido salir del país, esa restricción fue levantada el año pasado. El empresario se comprometió a fortalecer los mecanismos para detectar contenido ilegal y facilitar la atención de solicitudes presentadas por las autoridades francesas, mientras el proceso judicial continúa.

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