​Mucha molestia generó en Gallos Blancos la modificación de horario que realizó la Liga MX con relación al partido entre Querétaro y Toluca, correspondiente a la Jornada 5 del Torneo Apertura 2026. De acuerdo con diversas fuentes, el enojo al seno queretano es que el organismo rector del balonpié nacional haya tomado una decisión que aseguran los perjudica en muchos ámbitos, tanto en lo deportivo como en lo económico, aun cuando existe la voluntad de apoyar a los Diablos Rojos de cara a la siguiente fase de la Leagues Cup.

Equipo de Querétaro | AP

¿Qué pasa con este tema?

​Uno de los aspectos que más ha dolido a los emplumados es que buscan construir una vinculación sólida con la hinchada local y este tipo de modificaciones provocan lo que consideran una falta de respeto a su afición, pues el encuentro se reprogramó con solo cuatro días de anticipación.

Gente al interior del club expresó una profunda decepción por este movimiento, el cual argumentan que también golpeará los bolsillos de la institución, pues evidentemente habrá menos seguidores.

Estadio Corregidora | IMAGO7

¿Cuál es la postura de los altos mandos?

​La Liga MX, a través de la Federación Mexicana de Futbol, emitió un comunicado en el que especifica que la modificación se realiza con base en lo establecido en el artículo 18 del Reglamento de Competencia, relativo a la reprogramación de partidos.

​Llama la atención que en la tarjeta informativa se asegura que la entidad agradece especialmente al Club Querétaro por su disposición para 'modificar' la programación de su partido y contribuir así a generar las mejores condiciones posibles para la participación de los clubes mexicanos en la Leagues Cup.

Pumas vs Querétaro Liga MX | IMAGO7

​Sin embargo, la realidad dista mucho del comunicado. El enfado también radica en que ahora descansarán un día menos, ya que el encuentro se disputará el viernes a las 21:00 horas y no el sábado a las 17:00 horas como estaba previsto. Con esto, el equipo debió cambiar drásticamente su planeación, teniendo un día menos de recuperación; esto a pesar de que, cuando se les consultó en primera instancia sobre el ajuste, la respuesta inicial fue un rotundo ¡no!