Gerard Piqué, defensor del Barcelona, fue acusado de faltarle al respeto a dos agentes de la Guardia Urbana.
El incidente se dio a la salida de la discoteca Catwalk. El jugador iba en su coche con su hermano Marc Piqué y la seguridad los detuvo debido a que llevaban "15 minutos parado en el carril de autobús, entorpeciendo la circulación de los taxis que tienen parada en esa misma zona".
De acuerdo con lo que informa 'La Vanguardia', el defensor del cuadro culé se bajó del automóvil y discutió con las personas de seguridad a las cuales les dijo "me tienen envidia porque soy famoso".
Los agentes le entregaron la multa al hermano del jugador, pero el defensor se la quitó y la arrojó al suelo.
