“Simplemente veremos cómo se siente él mañana. Veremos cómo está en los próximos días y lo seguiremos evaluando”, comentó.
Se preguntó al estratega si Antetokounmpo viajaría a Salt Lake City para el Juego de Estrellas. “No tengo idea”, respondió.
El astro griego, dos veces nombrado el Jugador Más Valioso de la NBA, se lastimó cuando trataba de tapar una bandeja de Coby White, base de Chicago, quien lo había eludido.
Por la inercia de la jugada, Antetokounmpo cayó, y apoyó la mano derecha sobre el puntal acojinado que sostiene el tablero. Aparentemente fue ahí donde sufrió la torcedura.
Se llevó la mano a la muñeca, habló con un kinesiólogo y se marchó a los vestuarios.
“Es un chico que está atacando la cesta todo el tiempo”, dijo Budenholzer. “No tiene temor. Sufre muchas caídas, así que uno aprende a esperar que simplemente se levante. Y eso es lo que esperamos ahora”.
Antetokounmpo terminó con dos puntos, su menor estadística de la campaña, y tres asistencias, las cuales le permitieron llegar a 3.274 a lo largo de 10 campañas, para romper el récord impuesto por Paul Pressey, de 3.272, entre 1982 y 1990.
