REDACCIÓN RÉCORD

El guardameta echó el esférico al frente, sin percatarse que detrás de él, el jugador del Mallorca estaría listo para robarle el balón y marcar el cuarto gol que abrió siete minutos de magia que adelantaron a los bermellones a la media docena de goles que los ponía en los cuartos de final.